Ayer, los servidores públicos trabajaron en al menos tres terrenos que se prendieron fuego y obligaron a una ardua tarea para controlarlos. Muchos siniestros de este estilo son intencionales.
El intenso calor y la falta de lluvias son factores que se combinan para facilitar el incendio de pastizales. Pero lo peor son las quemas intencionales, ya sean de vegetación como de basura.
Contra todo eso vienen luchando los Bomberos Voluntarios de Campana en las últimas semanas. Y ayer fue un día intenso, con diferentes focos ígneos casi simultáneos en distintos puntos de la ciudad.
Los servidores públicos trabajaron alrededor de dos horas en un predio ubicado detrás de la terminal de colectivos ubicada en el barrio Romano. También combatieron un frente de casi 400 metros en la zona de Vigalondo y Crosio, junto a la conocida "Cancha del Lechuga".
Y, además, también ayer, debieron asistir a una alerta difundida por fuego en un terreno de Iriart y Balcarce. Incluso, en horas de la noche, personal de Bomberos Voluntarios volvió a salir del Cuartel de la calle Cólon para dirigirse al barrio Las Acacias, donde se prendió fuego un pequeño pastizal en la vía pública.
De esta manera, los servidores públicos continúan con tareas a las que, lamentablemente, ya se han acostumbrado en este mes de enero: suman en poco más de 20 días más de 30 salidas por incendio de pastizales.
"Les pedimos a la población que no realice quemas de basura o de campos", remarcaron ayer en la cuenta de Facebook de Bomberos Voluntarios Campana. Pero no sólo lo advierten por la tarea que les demanda, sino también porque, en la mayoría de las quemas intencionales, están latentes efectos secundarios. En ocasiones se pone en riesgo a viviendas linderas. Y en otros casos, cuando se quema basura, se contamina el Medio Ambiente por los gases que se emanan.
PERSONAL DE BOMBEROS VOLUNTARIOS, TRABAJANDO AYER EN UN TERRENO DE VIGALONDO Y CROSIO.
PERSONAL DE BOMBEROS VOLUNTARIOS, TRABAJANDO AYER EN UN PREDIO DE LA ZONA DE VIGALONDO Y CROSIO.



