La franquicia nacional derrotó 34-33 a Cheetahs tras remontar una diferencia de 21 puntos.
(AFP/NA) Los Jaguares coronaron ayer con una victoria el histórico debut argentino en el Súper Rugby, el campeonato más importante de este deporte, compuesto por franquicias de Sudáfrica, Australia y Nueva Zelanda, que para este año 2016 agregó a una de nuestro país y a otra de Japón.
El triunfo de los Jaguares fue por 34-33 sobre los Cheetahs en Bloemfontein (Sudáfrica), luego de remontar una diferencia de 21 puntos (24-3) establecida en el inicio mismo del partido.
En ese lapso, la franquicia nacional sufrió intercepciones muy costosas y las amonestaciones de su pareja de medios, Nicolás Sánchez y Martín Landajo, por lo que jugó diez minutos con dos hombres menos. Y todo eso lo terminó pagando en el marcador, quedando 24-3 abajo.
Pero con el reingreso de Landajo y Sánchez, el equipo (integrado casi en su totalidad por jugadores que estuvieron en el último Mundial) se reconstruyó y logró descontar gracias a tries del propio Landajo y del capitán Agustín Creevy.
En el inicio del segundo tiempo, los Jaguares limaron por completo las distancias con un try de Rodrigo Báez, tras un gran kick-asistencia de Sánchez para Leonardo Senatore.
Dos penales acertados por Cheetahs volvieron a poner a los locales al frente en el marcador: 30-24. Sin embargo, en la mejor acción de la noche, el ingresado Matías Orlando corrió más de 50 metros, eludiendo a cinco rivales, y asistió en el momento justo a Landajo para que el medio scrum anote su segundo try del encuentro y le permitiera a Sánchez, con un fácil conversión, adelantar por primera vez en el juego a Jaguares (31-30).
Luego, un gran drop del apertura tucumano estiró diferencias (34-30) para los argentinos, que debieron sufrir hasta el final tras el descuento conseguido por Daniel Marais (penal) para el 34-33 con el que terminaría el histórico estreno argentino en la mejor liga de rugby del mundo.



