Conversamos con Andrés Suardini, uno de los mentores del viaje escolar a Mendoza que ya lleva 18 años ininterrumpidos con alumnos de la escuela publica
Andrés Suardini tiene 51 años. Es Profesor de Educación Secundaria en Historia, egresado del Instituto Superior de Formación Docente Nº 15 "Profesora Berta Marquehosse" y está a pocos días de acogerse a la jubilación; aunque ninguno de sus amigos le cree cuando dice que "va a dejar de ejercer la actividad educativa".
Lo que sucede es que Andrés ("El Tatuado", como le identifican algunos alumnos en la escuela), "trabaja" de Profesor, pero es un docente de vocación. Su compromiso con la escuela pública va mucho más allá que ocupar un puesto de trabajo. Deja en sus alumnos huella y formación en las materias que dicta, pero también un conjunto de valores para que los chicos sean mejores personas.
En 1998, siendo profesor en la Escuela Normal Dr. Eduardo Costa, junto a su colega Pablo Modarelli, imaginaron un proyecto educativo para realizar un viaje a Mendoza desde la escuela, accesible desde lo económico pero ambicioso desde lo abarcativo. Un viaje de esos que los jóvenes no se olvidarían.
"El viaje se encuadró bajo la reglamentación de la Dirección General de Escuelas, teniendo en cuenta el comportamiento y la presencia en las excursiones. Con una evaluación pensada para que durante el viaje los chicos vayan llenando algunos trabajos prácticos de los lugares a visitar, interre-lacionamos todas las áreas: Historia, Geografía, Química, Economía, recursos naturales de la provincia, la parte social, la parte política… todo", recuerda Andrés.
"El interés surgió de darle a los chicos un viaje distinto a las salidas cortas tradicionales. Este tenía seis noches en Mendoza y dos días de viaje (ocho en total). Todo esto haciéndolo desde un costo accesible para los padres de los alumnos", argumenta Suardini.
El viaje "prendió". En los chicos, en los padres y también en los organizadores. Estos últimos tomaron conciencia que hacer algo "importante" era posible y se habían vencido los miedos y prejuicios iniciales. El camino recién comenzaba.
EL VIAJE
"Tenemos pautas de conducta", explica Andrés al contar cómo es el viaje. Se disfruta desde la mañana con excursiones que arrancan después del desayuno y cuentan con un guía y desde el final de la tarde y luego de cenar a la noche se dispone del tiempo libre necesario para salir por el centro de Mendoza.
Las salidas nocturnas no son a "boliches", sí a pubs, bowling o pools. También pasa por ir donde va la juventud de Mendoza, que normalmente se congrega en dos heladerías muy famosas (Soppelsa y Perin). Igual Mendoza tiene reglas muy estrictas respecto a esto: los menores de 18 años no pueden concurrir a los boliches bailables.
"Las noches son tranquilas", remarca Andres. "Las habitaciones por lo general son de cuatro, y nosotros los profesores hacemos una pasada para asegurarnos que todo está en orden. Pero como tenemos mucha actividad durante el día, por lo general el sueño los vence y al otro día la actividad recomienza", agrega, refiriéndose al comportamiento de los jóvenes adolescentes.
Todos saben cómo es el viaje antes de salir de Campana. Tres reuniones previas con los chicos y los padres establecen las pautas y los objetivos. Se les detallan los itinerarios y las actividades. Nada está librado al azar.
El transporte siempre fue Master Bus, que es una empresa de Campana. Un dato interesante es que los choferes de los últimos doce años son siempre los mismos. Esto humaniza muchísimo el servicio, ya que Beto Pertile y Mariano González pasan a ser dos miembros más de la organización, que se sientan con los profesores para reacomodar situaciones de último momento en las excursiones y se transforman en colaboradores en la tarea de cuidar que el grupo esté siempre unido. El colectivo los lleva y los trae de Mendoza, pero también es el transporte para las excursiones.
Lo mismo pasa con el Hotel. Los últimos años es El Torreón, un dos estrellas que contempla todos los servicios: baño privado, aire acondicionado, calefacción, televisor color. Una contratación directa similar a la que se hace con el colectivo. Todo esto genera una confianza mutua que año tras año se consolida cada vez más.
"Es un viaje con pensión completa. Lo único que gastan los chicos es si quieren comprar algo allá, porque el viaje, las excursiones, la comida… todo está contemplado y para que tengamos una idea este año el costo es $ 6.200 pesos por alumno", explica Suardini.
"Todos estos años de continuidad nos abren beneficios realmente gigantes. Los chicos pueden ir pagando el viaje en cómodas cuotas. Hay una relación de confianza con el hotel, el transporte y las excursiones. Me dan un precio en marzo o abril y me lo respetan hasta octubre que es cuando normalmente viajamos", explica.
Las excursiones son muchas: City tour que incluye la parte cívica (los edificios más importantes), Visita al monumento del Ejército de los Andes el Cerro de la Gloria, el parque Gral. San Martín y el Santuario de la Virgen del Challao, que cuenta con un anfiteatro costeado por la población de Mendoza y que tiene una capacidad para más de cuatro mil personas.
También circuito de alta montaña (Potrerillos, Uspallata, Penitentes, Puente del Inca, Las Cuevas, Tunel internacional Cristo Redentor), dos bodegas (una de vino tradicional y otra de espumantes), una fábrica de chocolate, el Regimiento de Infantería de Montaña Nº 11 Gral. Las Heras, donde la recepción está a cargo de la banda y se visita el museo militar que exhibe elementos que cubren la cronología desde el Cruce de los Andes hasta la guerra de Malvinas. Hay una actividad de Rafting que debe ser aprobada por los padres exclusivamente. El último lugar que se visita es Cacheuta, donde se pasa todo un día en el complejo de aguas termales.
EL FACTOR HUMANO
Lo novedoso de esto es que termina siendo un viaje escolar, cuando la mayoría de las escuelas desde hace ya bastante tiempo se niegan a llevarlos adelante debido a la responsabilidad civil que le cabe al establecimiento en caso de haber algún dolo.
Suardini es determinante en esto: "Nosotros iniciamos esto justamente porque nadie lo hacía. Si yo me pongo a pensar en lo que puede pasar, me quedo en mi casa y no salgo mas…"
Venciendo el miedo, el resultado se aprecia en un fortalecimiento del grupo desde lo humano y una revalorización del rol del profesor, que recupera su lugar de autoridad que de hecho ejerce al hacerse cargo del grupo, ya sea disfrutando de un momento relajado y distendido; como cuando debe poner los límites necesarios para mantener el orden y las buenas costumbres.
"Han pasado cosas en todos estos años, nada es perfecto. Pero se han resuelto como se tenían que hacer y estas dificultades no empañaron el viaje", comenta Suardini cuando le consultamos al respecto.
Sin embargo, y escuchando a quienes han viajado; encontramos agradecimientos y buenos recuerdos. Amistades, novios, y hasta parejas que hoy ya son familia han surgido del viaje a Mendoza.
ENTREGAR LA POSTA
"Cuando comenzamos esto, con los otros profesores y durante los primeros años, para algunos colegas este era el viaje donde cinco o seis ´tipos´ se iban de vacaciones", manifiesta Andrés. Es que era más fácil criticar que ponerse en el lugar del otro, tomar la responsabilidad y hacerse cargo de los chicos; "organizar el viaje nos lleva todo el año".
Sin embargo, con el pasar del tiempo y al ver que el grupo de profesores organizadores (sobre todo Suardini y Pedro Parra) ofrecieron a otros profesores viajar con ellos, algunos lo hicieron y vieron la otra cara de la moneda. "Los últimos años recibimos el apoyo incondicional de María Concepción Esteve, directora de la Escuela Media 3 Capitán Fausto Gavazzi", nos dice Andrés.
Tanto Parra como Suardini, referentes importantes de esta seguidilla de viajes opinan que ha llegado el momento que otros profesores tomen la posta; aunque están dispuestos a mantenerse en contacto para ayudarlos en la organización que de hecho está muy aceitada. Es que ambos están tramitando su jubilación docente y el proyecto no podrá llevar más su nombre y apellido.
MIL RECUERDOS
Desde aquel primer viaje en 1998 no sólo han pasado 18 años. También han pasado más de mil chicos que tuvieron la suerte de viajar a Mendoza, algunos hasta en dos oportunidades.
Seguramente este grupo de profesores nunca pensó en batir un record ni pasar por un cuadro de honor. Sin embargo su constancia y su compromiso los hace merecedores de un reconocimiento social muy importante. Porque desde su rol de docentes y esa posibilidad única que le da la vida de estar en contacto con adolescentes, con todo lo que esto implica de bueno y de complicado; han sabido canalizar esta energía joven hacia un costado grato, alegre, vivencial y motivador.
¿Es esta la función del profe? No hay contrato que así lo diga. Este es un compromiso asumido desde la responsabilidad personal y la convicción que su paso por la Educación Pública no podía ser sin pena ni gloria.
18 años hacia adelante, habiendo viajado con mil adolescentes y siendo parte de este proyecto; lo único que resta decirle a Suardini, al "Suardo", al "Tatuado", al "Motoquero", al "Profe" de Historia: ¡Gracias por su compromiso! Usted ya es parte de la historia de varias generaciones de jóvenes, muchos de los cuales ya tienen hijos. Seguramente esperarán encontrar para estos cuando sean adolescentes un profe que los invite a soñar y también a viajar, y si es posible que les organice el viaje y además los acompañe.
EL GRUPO QUE REALIZÓ EL VIAJE EN 2010, EN TIERRA CHILENA, EN EL CRISTO REDENTOR.
UNO DE LOS GRUPOS POSANDO CON EL COLECTIVO "MASTER BUS" DE FONDO.
ANDRES SUARDINI Y PEDRO PARRA, DOCENTES ORGANIZADORES DEL VIAJE A MENDOZA.
PARRA, BANCHIERI, CORTINOVIZ Y LAGUZZI, DEL GRUPO DE PROFESORES.
ANDRES SUARDINI DE VISITA EN LA AUTENTICA DEFENSA, DONDE DIÓ DETALLES DEL VIAJE.



