En la presente columna, me gustaría acercar al lector -específicamente perteneciente al ámbito educativo- el abordaje que la escritora Andrea Blanqué efectúa con respecto a una serie de films, cuya temática central es la Educación y sus problemáticas actuales.
Acerca de Andrea Blanqué. Es una novelista y poetisa uruguaya. Nació en 1959 en Montevideo (Uruguay). Residió en España al recibir una beca en 1981 para estudiar literatura hacia 1987, fecha en la que retomó a su país, Uruguay.
Andrea Blanqué se vio influenciada en sus inicios por la escritora española Carmen Laforet quien obtuvo el premio Nadal en 1944. Como Carmen en Barcelona, en sus novelas hay una (omni) presencia de su ciudad, Montevideo y la lluvia (La Sudestada), Barcelona y sus calles (Atlántico), de sus gentes, de sus paisajes. Desde sus primeras novelas Andrea se fue alejando de dicha influencia, aunque siempre se ha sentido atraída por los autores femeninos (Emilia Pardo Bazán, las hermanas Bronte, Marguerite Duras, George Sand).
Los cuentos son poco ortodoxos, tras el tradicional "Había una vez" (y no fueron felices) la historia deriva hacia finales tristes y poco convencionales, aunque pasando por momentos de magia que constituye la esencia del cuento.
Los personajes principales de sus novelas son femeninos (Anya en Fragilidad, Lucía en Atlántico, La profesora Mann en La pasajera) y son tratados desde una óptica de autora (la maternidad es una constante de su obra), quedando a menudo los personajes masculinos como meros decorados que interactúan con los personajes, con sentimientos y palabras estereotipadas.
El estilo de la autora es conciso, casi periodístico, debido a su profesión anterior, en el mundo de la publicidad, profesión que abandonó para dedicarse a la enseñanza y a la literatura.
La escritora Andrea Blanqué publica un artículo sobre análisis de films -a mi modo de ver, sumamente interesante y cuya temática tiene vigencia en el mundo educativo actual- y que a continuación me propongo compartir.
La escritora uruguaya dice textualmente: "Las películas que muestran las relaciones entre alumnos y docentes constituyen un subgénero, aunque a menudo se las ha utilizado para desarrollar historias que no son relativas a la compleja cuestión de la educación. Desde Al maestro con cariño, hasta La sociedad de los poetas muertos, hubo películas que mostraban al profesor como un héroe, cuando la realidad es bien distinta.
Ha surgido una andanada de películas cuyo meollo no es el carisma de un líder sobre sus discípulos, a quienes logra seducir y "domar", sino la misma Educación. Qué es educar, para qué educar, cómo educar en esta globalizada y conflictiva sociedad es un drama con el cual el siglo XXI debe lidiar sin perspectivas de resolverse.
Los docentes miran con avidez estos films, produciendo foros y debates tanto en las mismas comunidades educativas como en revistas y en Internet. Ellos son: Entre los muros (Laurent Cantet, Francia 2009), La Ola (Dennis Gansel, Alemania, 2008), El día de la falda (Jean Paul Lilienfeld, Francia, 2008) y Precious (Lee Daniels, Estados Unidos, 2009). Esta última, pese a que a primera vista parece un film acerca de la violencia doméstica contra una adolescente (su madre le pega salvajemente y su padre la viola desde los tres años dejándola embarazada), es en verdad una apoteosis de la Educación. Otro film del género que circula por cable es Escritores de la Libertad que, aunque basada en un caso real, sigue todos los estereotipos del cine norteamericano. Una bella y elegante hada madrina, bajo la forma de profesora de lengua, viene a crear la concordia en un aula de un liceo conflictivo asolado por las rivalidades entre pandillas. El final es feliz: los chicos se hacen muy buenos amigos, aprenden muchísimo y consiguen retener al hada madrina otro año más de clases. La bruja envidiosa (la directora) queda castigada por su fracaso y humillación, y aunque la profesora termina divorciada y con los bolsillos vacíos (usó su sueldo para comprar libros y cuadernos a los alumnos), se presiente que su triunfo es total. Eso es Hollywood: el bien triunfa sobre el mal.
Sin embargo, las otras películas citadas (tres europeas y una surgida de la comunidad afroestadounidense), muestran la Educación como un conflicto agudizado, perenne, y quizás sin vuelta de retorno en su drama cotidiano. No se discute, desde luego, que la Educación es imprescindible y vital para un ser humano, una semilla que en tierra fértil dará un poderoso árbol."
Continuamos la próxima semana.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA, 2002)



