Nunca fue fácil hacer periodismo en Argentina. Cuando digo periodismo, hablo de reflejar los hechos según suceden, encontrar la noticia y tratar que llegue al lector lo menos distorsionada posible.
Cuando hablo de lo "menos distorsionada posible" es porque aún estando en un mismo lugar, dos reporteros tendrán una mirada distinta y subjetiva de los hechos. Esto tiene que ver con nuestra condición humana, con la individualidad de cada persona, que lejos de ser un problema se torna beneficioso. Las distorsiones podrían darse también por malas intenciones, pero eso no sería periodismo. Esa es comunicación malintencionada y nunca podrá encontrarla en nuestras páginas.
Sí es bueno aclarar que "el periodismo no es matemática", tal como me dijo uno de los periodistas que trabaja en La Auténtica Defensa ayer, conversando sobre algunos temas "difíciles".
Desde hace unos meses y a raíz de nuestro compromiso de hacer periodismo independiente, las relaciones de la Editorial La Auténtica Defensa con el nuevo equipo del gobierno municipal, en general, y con Sebastian Abella en particular, tienen los vaivenes propios de la profesión.
¿Es éste un hecho preocupante para el diario?
¿Afecta esto a nuestros lectores?
Decididamente no. Es más bien un efecto colateral no deseado por nosotros, pero, si se quiere, "inevitable".
Esto viene en relación a la nota publicada ayer con título en tapa: "Prohiben el ingreso del secretario del bloque de la UCR a revisar documentos en Hacienda" que no le ha caído bien al Intendente. Así me lo hizo saber personalmente, sobre todo por el copete que decía textual: "...habría sido el propio intendente Abella, contradiciendo la concesión del Presidente del HCD".
Desde mi rol de Director editorial, lo invité a explicar su versión de los hechos pero me aclaró telefónicamente "que no va a entrar en nuestro juego...".
Esto que nosotros hacemos díariamente cuando editamos La Auténtica Defensa no es un juego, es un trabajo. Los hechos sucedieron tal cual están relatados, con tres actores distintos presentes en el lugar que fueron testigos y dieron cuenta de ello; y que ayer lo ratificaron en declaraciones radiales.
Aún así, siendo reiterativo, "el periodismo no es matemática" y si en el futuro nos equivocamos, rectificaremos los dichos, y nos haremos cargo de ello; honrando siempre a la verdad. No es éste el caso.
Mientras tanto seguiremos informando a nuestros lectores seria e independientemente. Aunque esto provoque una merma alevosa del otorgamiento de la pauta oficial publicitaria a nuestro medio; un hecho insólito que atenta contra la libertad de prensa (pareciendo ser este un método de coerción). No somos tontos, entendemos el mensaje; pero nunca será un tema de discusión en conjunto: ética periodistica y publicidad oficial no van de la mano.



