En la presente columna, continuamos acercando al lector -específicamente perteneciente al ámbito educativo- el abordaje que la escritora Andrea Blanqué efectúa con respecto a una serie de films, cuya temática central es la Educación y sus problemáticas actuales. Dice puntualmente Andrea Blanqué:
UN MAL PROFESOR. "La Ola" es la antítesis de "Entre los muros". Es alemana, y resulta particularmente inquietante, pues bajo un relato vertiginoso muestra qué fácil es caer en el fascismo, lo cual es angustiante si se piensa que los estudiantes del profesor Rainer que protagonizan la película podrían ser los nietos de los SS que "cumplían órdenes" en Auschwitz.
El liceo de "La Ola" no es un liceo marginal de una gran ciudad. Es un liceo de primer mundo total. No transcurre en un barrio obrero, y con la excepción de Sinan, el chico turco que quiere asimilarse a sus amigos alemanes, no presenta el problema de la multiculturalidad.
Pero la cuestión de la Educación es el eje. A diferencia del profesor Bégaudeau, Rainer, el profesor de Ciencias Sociales que imparte un seminario de una semana sobre "Autocracia", es docente que quiere ser "estrella". La vocación por enseñar puede llegar desde muchas orillas al alma del individuo, pero es sabido que el ego, la capacidad de ser histrión, la necesidad de ser admirado y de modelar las mentes de individuos aún no del todo formados, está presente en algunos profesores. Rainer es uno. Desde el principio se lo ve cometiendo una cadena de errores que llevarán al trágico final en donde, a riesgo de una matanza, un alumno se le suicida en plena clase.
La primera escena se lo muestra conduciendo su auto con la música rockera al máximo: es la actitud de un veinteañero, pero en verdad es un cuarentón, aunque lleve camiseta de punk y se trate de tú con sus alumnos. Es el típico profesor que se mimetiza con sus discípulos.
Quiere dar el seminario de "Anarquía", (en su currículum está haber sido "okupa" en Berlín), indudablemente, para defenderla. Como la dirección del liceo no se lo adjudica (él no ha presentado su propuesta a tiempo), se le concede el seminario de "Autarquía", que es lo contrario de lo que él quiere enseñar. Mientras tanto "Anarquía" lo está dando un profesor tradicional que él desprecia.
Entonces, en algo que puede sentirse como revanchismo y necesidad de ser el primero, crea un modelo didáctico para explicar la adhesión de las masas a las dictaduras, que tiene algo de juego de rol. Los alumnos parecen estar muy motivados, y él se siente omnipotente. Intenta reproducir en el microcosmos de la clase el surgimiento de un grupo fascista. Cuando propone un líder, los chicos lo votan a él, ¡y él acepta! Grave error: Rainer olvida que él es un instrumento, olvida el ida y vuelta, la dialéctica, y se cree, en verdad, que es un líder tal como Hitler se sintió. Los alumnos caen seducidos por su propuesta y por su narcisismo, con alguna excepción: una chica. La chica intenta competir con él, pero es imposible. Como disidente, queda sola, pero no renuncia al seminario y sufre. Rainer es un tanque de guerra. Logra que los alumnos hablen de pie, (después de haber levantado la mano para pedir la palabra), logra uniformarlos con una camisa blanca, logra cambiar de banco a las barras de amigos. Logra que lo llamen señor y lo admiren con devoción.
"La Ola" también se basa en una experiencia real estadounidense que fue llevada a libro, pero aplicada a Alemania resulta espeluznante. El profesor va descubriendo, como el resto de los profesores, que lo que está haciendo es muy peligroso. Pero no lo admite, porque el placer de creerse triunfador es mayor. Desprecia a los otros profesores, que tienen perfil bajo, se halaga porque la directora le transmite que hay padres que llaman ¡para alabar su clase!
Hay un detalle que pasa casi inadvertido en "La Ola": a comienzos de la película, se ve claramente que la esposa de Rainer cursa un avanzado embarazo. Jamás se habla de ello en el film, y Rainer, que está próximo a tener un hijo, prefiere mil veces involucrarse en su movimiento juvenil que en su vida de hombre adulto y responsable. Esta película muestra cuán peligrosa puede llegar a ser la Educación si quienes la llevan a cabo son seres que buscan el poder y el dominio ideológico. El film termina al revés de como empieza: Rainer es llevado preso en un auto, pero esta vez, en lugar de un rock furibundo, se escucha un terrible silencio.
Ana Carolina Erregarena
Licenciada en Letras (UBA, 1999)
Profesora de Enseñanza Media y Superior en Letras (UBA, 2002)



