Bibiana Lemes fue durante 22 años empleada de ANSES Campana, hasta mediados de 2011. La Justicia la involucra junto a otras cinco compañeras, tres abogados y el Jefe hasta hoy, Alberto Armesto, en una causa por irregularidades en la liquidación de jubilaciones, en una maniobra que le costó al organismo más de 16 millones de pesos. Ella fue la única desplazada de su cargo.
Bibiana Lemes se presenta tranquila a conversar en exclusiva con La Auténtica Defensa. Explica que acepta la entrevista porque "en otros medios dan a entender que toda la responsabilidad es mía, cuando lejos está eso de la realidad", señala en referencia al caso de defraudación contra ANSES ocurrido a través de la delegación local.
"Es algo quieren instalar algunos amigos del Dr. (Alberto) Armesto para intentar desviar la responsabilidad de los hechos. ¿Pero quién es más responsable que el último en firmar? Dudo que su interés haya sido defraudar a la ANSES, no lo veo participando de una asociación ilícita; pero es obvio que así como a nosotros nos capacitaron mal para realizar estas liquidaciones, él no ha estado a la altura de las circunstancias y no pudo hacer bien su trabajo", remarca respecto a este caso que ya fue elevado a Juicio Oral por una supuesta defraudación de 17 millones de pesos contra el organismo, a partir de jubilaciones liquidadas con beneficios "extras" para quienes no lo merecían.
"Estoy segura que la Justicia va a dejar muy claro toda esta situación, y en mi caso va a dictaminar no solo la falta de mérito, sino también mi reincorporación laboral. Estoy muy confiada en que así va a ser", asegura.
Lemes cuenta que, en 2005, tres personas de la UDAI Campana fueron enviadas a capacitarse a La Plata para un tipo de liquidación. Solo dos luego ocuparon la función de liquidadoras: Patricia Arrigetti y ella, Bibiana Lemes. La normativa era compleja y era referida a la asignación del 85% (por Decreto del Poder Ejectivo) para ciertos empleados con categoría de Científicos, la mayoría relacionados a NASA (Nucleoeléctrica Argentina Sociedad Anónima), más conocida por "Atucha".
El meollo del tema es que tres letrados de la vecina ciudad de Zárate presentaron en su mayoría este tipo de liquidaciones y resultó ser que un beneficio contemplado para "Tareas Científicas" resultó expandirse a gran cantidad de personas que aparentemente no lo eran.
Lemes explica: "La circular era muy clara en ese aspecto, y el beneficio abarcaba a todos aquellos en cuya liquidación figuraba el ítem 154 por el que se les descontaba el 2% por tareas científicas. En eso nos basábamos para hacer la liquidación, que debía realizarse de manera manual (no estaba informatizada). En un primer momento, los sueldos eran de 4 mil pesos, pero en el año 2007 el ministro Julio De Vido otorgó un aumento que llevó los beneficios a 40 mil pesos, y eso hacía que hubiera liquidaciones que superaban el millón de pesos".
La exempleada de ANSES también remarca el contexto: "Eran tiempos de mucha presión laboral. Nos daban un plus por productividad, que consistía en una cantidad de expedientes resueltos y si bien los que liquidábamos eramos cuatro, ese premio era para todos. Por esto, creo yo, los grupos de control no actuaban detenidamente en estos expedientes, aún ante mi insistencia".
"Dentro de los dictámenes, estaba estipulado que debíamos pagar dos años para atrás. En un momento de este juicio eso se objetó, pero yo tengo copia de un dictamen de la Gerencia de Asuntos Jurídicos de Anses que así debía hacerse, y de eso no se pueden desentender", advierte.
Lemes recuerda cuándo empezó a sonar la alarma: "Fue un llamado mío hacia arriba (en referencia a ANSES Central) pidiendo una auditoría porque eran números muy grandes lo que comienza a alarmar de ésta situación". Y enseguida, elevando el tono de voz, se pregunta: "¿Si hubiera habido malas intenciones habría alertado yo a los mecanismos de control?".
La UDAI Campana resultó intervenida a finales de 2010 por la Jefa Regional Marina Moretti, integrante de La Campora, quien en 2011 luego asumiera como Diputada Provincial del Frente para la Victoria.
"En lo personal, realmente todo esto me hizo vivir una situación muy triste, fui discriminada y hasta creo que puede haberse mezclado lo laboral con lo personal. De un día para otro bloquearon mi clave de ingreso al sistema y tenía que ir a trabajar para no hacer nada. No soy tonta, llegué a ANSES por concurso y hacía 22 años que formaba parte del organismo, no entré por política; entendía todo lo que pasaba y lo injusto que era. Psiquicamente me afectó mucho. Asi que en diciembre de 2010 pedí vacaciones adeudadas, pero no obstante eso estuve bajo tratamiento psiquiátrico. Nunca más pude volver a mi trabajo, ya que en Mayo de 2011 la interventora me echó atribuyendo "Pérdida de Confianza", extrañamente sin hacerme un sumario ni seguir los pasos lógicos para este tipo de circunstancias. No te puedo explicar el perjuicio que me ocasiónó esta situación, totalmente desprolija. El dictamen tiene fecha 30 de diciembre de 2010, sin embargo recibí mis haberes hasta abril de 2011. Luego, sin indemnización alguna tuve que enfrentar deudas y conseguir trabajo", destaca la entrevistada, hoy procesada en la causa.
"Te vuelvo a repetir que estoy convencida, y la Justicia lo dirá en su dictamen, que el Dr. Armesto no realizó ningún hecho de corrupción, pero asi como te digo esto también te digo que quiere salvarse de la responsabilidad que le cabe como Jefe de la UDAI y perjudicar a mi y a mis compañeras. Luego está claro que desde el Sindicato no me sentí respaldada, pero es lógico: son todos amigos de Armesto, y no dudaron en defenderlo a él antes que a mi", expresa Lemes.
El Juzgado Federal de Zárate Campana, a cargo del Dr. Adrian Gonzalez Charvay elevó la causa a Juicio Oral el pasado 27 de abril y mediante el Sistema de Gestión Integral de Expedientes Judiciales se realizó el sorteo, fue otorgada al Tribunal Oral Federal Nº 5 de San Martín. La Justicia tiene la última palabra.
BIBIANA LEMES ASEGURÓ QUE FUE ELLA QUIEN ADVIRTIÓ DE LA IRREGULARIDAD A ANSES CENTRAL.



