El primer ministro Cameron anunció su renuncia, mientras los líderes europeos convocaron a reuniones de emergencia. Obama respetó la "decisión de los británicos". Movimientos nacionalistas en todo el Viejo Continente llamaron a la realización de referéndums.
La decisión de los británicos de salir de la Unión Europea provocó este viernes un terremoto que le costó el cargo al primer ministro David Cameron, hundió los mercados y dejó en el aire una posible desintegración del Reino Unido, entre otras consecuencias impensadas días atrás.
Los socios europeos lamentaron la decisión e instaron a Londres a empezar cuanto antes las negociaciones de ruptura.
El presidente estadounidense Barack Obama, manifestó que "la relación especial entre Estados Unidos y Gran Bretaña es duradera", al tiempo que aseguró respetar "la decisión del pueblo británico" que se expresó en el referendum.
Pero el sismo acabó con Cameron, que presentó su dimisión al poco de conocerse la victoria del Brexit en el referéndum del jueves por 52% frente a 48%. La renuncia del primer ministro se hará efectiva antes del congreso del Partido Conservador, en octubre.
"No sería correcto que yo fuera el capitán que dirigiera al país" tras el voto a favor del Brexit, dijo ante su residencia de Downing Street.
Del otro lado, los ganadores estaban exultantes. Con apenas un diputado en el Parlamento, el líder antieuropeísta Nigel Farage se convirtió en el gran ganador al haber conseguido centrar la campaña en el tema de la inmigración, donde más le interesaba.
"Ahora tenemos una oportunidad gloriosa para aprobar nuestras leyes y fijar nuestros impuestos", dijo el conservador Boris Johnson, exalcalde de Londres, que apunta como un posible substituto de Cameron.
Las consecuencias nacionales e internacionales fueron inmediatas.
España pidió inmediatamente una "soberanía compartida" sobre Gibraltar, los independentistas escoceses anunciaron el inicio de los preparativos legales para un segundo referéndum de independencia, el Sinn Fein norirlandés quiere también que el Úlster pueda votar unirse a Irlanda, y los ultraderechistas de Francia y Holanda reclamaron poder pronunciarse sobre la UE. También se manifestaron de manera similar los separatistas catalanes.
"En cuanto a la relación entre la UE y el Mercosur, estoy convencida de que las cosas van a avanzar y van a llegar a buen puerto. Sin poder determinar exactamente el tamaño del impacto me parece que esto va a tener alguna colación", comentó ayer la canciller Susana Malcorra en rueda de Prensa en el Palacio San Martín.
UN AUTO PASEA CON LA BANDERA DEL REINO UNIDO. DE FON DO, LA DE LA UNIÓN EUROPEA. EL REFERENDUM BRITÁNICO GENERA INCERTIDUMBRE.



