Lamentablemente, el aumento de los servicios de la manera en que el Gobierno de Cambiemos lo impuso, no solo da bronca. También es privativo. A muchas familias les cuesta pagar los elevados montos de las tarifas. Pero a otras, definitivamente, les resulta imposible.
Entonces, se producen cambios en los hábitos de higiene, calefacción y alimentación. Formas más precarias y menos seguras, reemplazan a aquello que desde nuestra visión ideológica consideramos como "derecho humano": gas natural, agua potable y luz eléctrica. Y la pérdida en la calidad de la condición de vida de millones de vecinos, repercute directamente en la salud de éstos.
Según el Ministerio de Salud, las enfermedades respiratorias han sufrido un llamativo aumento, relacionado a las bajas temperaturas y la poca (o nula) calefacción en los sectores más postergados. Las patologías del tipo ETI (enfermedades del tipo influenza) pasaron de 327.000 en 2015, a 341.000 en la actualidad. Las enfermedades respiratorias agudas graves (IRAG) se tradujeron en 15.854 internaciones el año pasado, contra 19.543 en 2016. Relacionados a la neumonía, el incremento pasó de 58.770 a 62.299, mismo período.
Sin dudas, el frío afecta más a quienes menos tienen. Y la salud se vuelve más endeble en donde las temperaturas son más crueles. En Tierra del Fuego, hubo un 158% más de diagnósticos de ETI (se pasó de 503 casos cada 100 mil habitantes a 1336); en Santa Cruz, un 71% respecto de igual período de 2015; y en Chubut, un 58% más. Las jurisdicciones con mayor crecimiento de neumonía fueron también Tierra del Fuego (78%) y Chubut (42%), además de la cordillerana Jujuy (51%). Lo mismo ocurre con los casos de bronquiolitis en menores de dos años: crecieron en los hospitales fueguinos (98%) y en los chubutenses (60%).
Otro de los coletazos de las medidas económicas actuales, se evidenció en la vacunación: poca información y deficientes campañas para promover la vacunación, fueron en paralelo con el faltante de insumos en varios puntos del País. ¿El saldo? 125 muertos en lo que va del 2016, y el peor brote de los últimos cinco años.
Pero hay otro dato que ilustra con mayor crudeza los padecimientos de quienes se han visto obligados a buscar alternativas menos seguras para calefaccionar sus hogares: hubo un aumento del 49,61% de los episodios confirmados de intoxicación con monóxido de carbono respecto de igual período de 2015: se pasó de 131 a 196 casos.
Resulta imprescindible entonces aunar esfuerzos para rechazar los aumentos indiscriminados de los servicios esenciales. Medidas adoptadas por quienes ven ecuaciones financieras como argumento del ajuste, sin medir las consecuencias humanas que la población padece en la actualidad.
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