En un aviso publicado en el periódico "Ideas" del año 1918, un taller ofrecía "soldadura autógena en toda pieza de maquinarias y metal", siempre y cuando se tratara, claro, de victorias, mateos y demás carruajes de calle Guemes casi esquina Belgrano.
Urquiza era el carpintero y Don Gabino Corral, papá de Felipe, Roberto y Emilio, el herrero. En aquella época en la cual los mateos y las victorias fueron el medio ideal de transporte de la gente de nuestra ciudad.
Caminando por el centro de Campana me encontrpé con Emilio. Enseguida noté la emoción que se reflejó en su rostro, ya algo curtido por los años, cuando el tema de la charla estuvo íntimamente ligada con los recuerdos de los amigos que ya no están, y además se suman los cambios que origina este mundo moderno "Ni el barrio ya es lo mismo". Antes conocía a todos los vecinos. Vi llegar el asfalto. Vi crecer a muchos que hoy pintan canas. Antes las casitas eran uniformes, hoy salgo a la puerta de mi casa y me encuentro con dos modernos edificios de propiedad horizontal" me decía una tarde de junio de 2009.
Este vecino sintió afecto por esa zona que conoció antes que en la esquina de su hogar, estuviera el hoy desaparecido cine teatro Belgrano.
En el taller de Corral se hicieeron los trabajos de soldadura de la "Bicicleta Anfibia", un invento de Pedro Pagura y Silvia Lorenzetti.
Emilio siempre se sintió enamorado del automovilismo. Para los fierreros de hoy, el karting es la primer escuela que los jóvenes tienen en su comienzo a la hora de competir. Emilio en su juventud no pudo disfrutar de esa posibilidad ya que este deporte en este medio todavía no existía.
Aprendió a manejar dentro de las denominadas clásicas cafeteras. En una de ellas teniendo de acompañante a Angelito De Armas, participó el 12 de octubre de 1957, enel primer "GRan Premio de Cafeteras" que organizara el Club Ciclista Campana, en el cual Silvio Lorenzetti le ganó en la última vuelta al zarateño Julio Brossi. Y el circuito aunque usted no lo crea, fue por la calle de la zona de la entidad ya mencionada.
Emilio antes había competido en diferentes carreras como en Moreno, Jáuregui, Pilar, Ituzaingó y en 1956 cuando Rado Mitre, orgnizara la Buenos Aires-Campana. Y como el paso de los años todo cambia, vivió el furor de la categoría Fomento Automovilista, luego llamada Limitada 27. Después de andar en trazados callejeros, pudo hacerlo con un coche más modeno en el que fuera Autódromo del Club Villa Dálmine, en una parte de su primer sede social (hoy Club Ciudad).
Ahora el nuevo modelo no permitía tene acompañante, pero igualmente Angelito De Armas se sentía a gusto aportando sus conocimientos de mecánica y en modo especial de chapista.
Don Gabino presenció la llegada de los integrantes de la hazaña del Plus ultra a nuestro entonces pueblo. El tenía amargura cuando su hijo corría, por el lógico tema de la velocidad.Pero al mismo tiempo comprendía que se sentía felíz por medio de este deporte.
Emilio Corral, un nombre y apellido que fue destacado en ese barrio de Belgrano y Guemes. Es que forma parte de la linda historia de Campana.



