La introducción de la primera contabilidad elaborada íntegramente por la gestión de Cambiemos se haría en agosto. Hasta el momento, el actual Ejecutivo Municipal administra sobre la base del último presupuesto dejado por Stella Giroldi.
El aumento de las tasas municipales completa al fin el círculo de medidas económicas señaladas por el Gobierno como requisitos indispensables antes de proponer un nuevo presupuesto, el primero elaborado íntegramente por la gestión de Sebastián Abella.
Y ayer, fuentes municipales le confirmaron a La Auténtica Defensa que dicha presentación se haría en agosto tras "una revisión final".
Sobre el filo del 2015, Cambiemos se vio obligado a votar el presupuesto que había dejado elaborado la administración peronista, debido a que los tiempos no habían sido los suficientes en ese entonces para analizar el estado de las arcas municipales y confeccionar una contabilidad a medida.
Sin embargo, distintos funcionarios y concejales oficialistas habían prometido que para febrero se iba a poder afrontar "seriamente" un presupuesto propio, fecha que se fue estirando y que hasta el día de hoy no llegó.
Los cuestionamientos al Gobierno por el inédito escenario de conducir los destinos de la ciudad sin recursos ni gastos definidos se sucedieron durante todo el año. El Ejecutivo, a través del secretario de Economía y Hacienda, Miguel Ibarra, antepuso la necesidad de sortear las paritarias municipales, mejorar el índice de recaudación, equilibrar las finanzas internas y aumentar las tasas. Solo una vez que estos objetivos se hubiesen alcanzado, sería posible introducir en el HCD un presupuesto para su debate.
De a poco, Cambiemos fue alcanzando estas metas. Tras la entrada en vigencia del nuevo Convenio Colectivo de Trabajo en enero y las paritarias negociadas a principio de junio (paro de por medio) los salarios de los municipales para el 2016 se definieron.
Asimismo, según los mismos funcionarios de Hacienda, la deuda de empresas y particulares con el Estado local fue reducida, algo que se reforzará con la inminente aplicación de un "agresivo" plan de moratoria.
"Uno no puede hacer un presupuesto si no sabe cuánto va a recaudar. Si nos aprueban la ordenanza tal cual, proyectamos la recaudación, y en función de eso se cierra el presupuesto", decía en junio Ibarra, luego de dar a conocer los proyectos de la reforma fiscal e impositiva.
"La presentación del presupuesto sería la semana que viene, una vez que tengamos el dictamen de comisión para contar con la certeza de que las preparatorias están avanzando", aseguraba el funcionario.
Y si bien la discusión por la suba de tasas se prolongó más de lo previsto por el Gobierno, a partir del 1 de agosto entraría en vigencia.
El viernes, luego de ver como el Gobierno imponía su mayoría legislativa y sancionaba el incremento, la oposición salió a pedir por el presupuesto.
"Hubiese esperado que estuviese hoy en el diario. Ya se sabe cuánto se va a recaudar, ya deben tener los números claros. Aspiro a que suba en la próxima sesión", comentó Juan Ghione, concejal del Frente Renovador.
El massista consideró que, una vez introducida en el Departamento Deliberativo, la contabilidad "va a llevar por lo menos quince días su estudio". Por eso, señaló que se va a sancionar un presupuesto "que va a entrar en vigencia en el mes de septiembre".
"De presupuesto tiene bastante poco", remarcó.
"Yo hubiese querido que antes de asumir, las nuevas autoridades nos estén pidiendo acompañamiento para tratar estos temas. A favor, en contra, negociando: pero hubiesen tenido antes de comenzar la nueva gestión las herramientas para poder transitar todo este año. Recién las vamos a tener en el mes de septiembre con suerte", lamentó el edil.
"Conociendo los tiempos que maneja el Ejecutivo, dudo que para la próxima sesión tengamos el nuevo presupuesto", sostuvo Ghione, quien además dijo que "tener un presupuesto en septiembre es como arrancar ocho meses tarde la gestión de gobierno".
Desde el radicalismo también se refirieron al tema, aunque afirmaron que "sin datos" no será posible analizarlo en detalle.
"Del presupuesto nos falta una cantidad enorme de datos. La computadora (de acceso al RAFAM) que estaba acá ya no está funcionando. Volvemos a la cuestión de la transparencia. Desde enero hasta hoy presentamos más de 16 notas con diversos pedidos que nunca fueron contestadas", afirmó Norberto Bonola, presidente de la bancada radical.
"Entonces, se nos pone en una situación difícil para sacar conclusiones", aseveró, deseando de todas formas que el Gobierno envíe "un presupuesto equitativo y equilibrado".



