El cinturón de seguridad salvó la vida a los ocupantes.
Cada día que pasa cobra mayor certeza el nombre con el que denominan a la curva del Km 65 de la ruta Panamericana: según muchos vecinos del barrio Las Praderas y del Country El Bosque, es "la curva de la muerte". O "donde todos chocan". Ayer, afortunadamente, no se trató de un caso trágico, aunque sí de característas espectaculares: fue el vuelco protagonizado a media tarde por un VW Bora.
Y a pesar de la forma en la que terminó el vehículo, no se registraron heridos de consideración. Al parecer, la utilización del cinturón de seguridad fue determinante para que Evangelina Boloringe y Alberto Carranza no sufrieran lesiones de gravedad.
Según trascendió en el lugar, el siniestro se produjo cuando el automóvil tocó el guard rail de la mano rápida, sentido a Capital, y al volantear su conductor, terminó en los pastos bajo los árboles ubicados frente al hotel Dazzler, donde pocas semanas atrás perdieron la vida dos personas en un accidente similar.
En el lugar se hizo presente el Móvil 43 de Bomberos a cargo de Hernán Dappiano y también una unidad del Comando de Patrulla.
ASÍ QUEDÓ EL VW BORA SINIESTRADO.



