Hemos escuchado en los últimos días fuertes ataques a la ordenanza Fiscal e Impositiva que se propuso para nuestra ciudad. Pero en la ultima sesión del HCD se logró la aprobación de esta ampliación recaudatoria que permitirá poder llevar adelante acciones de gobierno que resultaban complejas debido a la falta de presupuesto municipal. En tal sentido, Alberto Giordanelli, integrante de Unidad Radical, participó en dicha sesión como mayor contribuyente, por lo que voy a compartir con ustedes cuáles han sido nuestros argumentos para fundamentar la aprobación de la misma.
"En primer lugar considero que todo gobierno que comienza con la tarea que le fue encomendada en las urnas debe contar con las herramientas básicas como las que se votaron el jueves pasado. Mas aun cuando ese gobierno ha realizado un cambio histórico en la cultura política de nuestra ciudad: hasta aquí cuando el intendente tenía la mayoría en el Concejo Deliberante, hacía votar a sus ediles sin debate y sin que nadie pudiera proponer modificaciones a las ordenanzas elevadas por el ejecutivo.
Hoy vemos como el intendente Sebastián Abella, se ha reunido públicamente con los presidentes de los distintos bloques y del propio Honorable Concejo Deliberante, en seis meses más veces que los intendentes que han gobernado los últimos 20 años.
Los bloques de la oposición reconocieron haber planteado y obtenido más de 70 modificaciones a la ordenanza fiscal e impositiva originalmente presentada, entonces, ¿POR QUE SE OPONEN? ¿Por qué no votan favorablemente aquello que ellos mismos ayudaron a redactar? La respuesta es obvia: porque quieren obtener un rédito político de baratija. Porque le mienten a la comunidad queriendo hacer quedar al Ejecutivo, a los concejales y a los mayores contribuyentes que acompañaron la aprobación de la ordenanza como los malos de la película y ellos como los héroes.
Esto se llama demagogia, y es la desesperada estrategia de quienes solo piensan en sus propios intereses y no en los de la comunidad toda.
Después de 20 años de gobiernos justicialistas y de lo que ellos mismos han dado en llamar la década ganada, Campana es una ciudad partida en dos: cruzando la ruta Panamericana que divide el casco urbano de los barrios periféricos, los niños nacen con menos posibilidades de desarrollar una vida digna, viven en barrios donde hay zanjas con aguar servidas que multiplican enfermedades, falta de cloacas y desagües pluviales, calles de tierra, escuelas con edificios en ruinas, sin agua potable, esta deuda social debe ser resuelta y para ello hacen falta poder ejecutar presupuestos razonables".
El único que ha entendido esta situación - evidentemente - es el intendente. Si los que votaron en contra tuvieran una posición razonable, sin renunciar a sus convicciones políticas, estaríamos mas cerca de resolver nuestros problemas estructurales.
Lo que no han entendido es que la política solo sirve cuando resuelve los problemas de los vecinos y que los jueces de las acciones de la gestión no son ellos, sino por suerte en democracia son los ciudadanos.
Romina Buzzini / Subsecretaria de Desarrollo Humano



