Formará parte de nuestra historia. Algunos la escribirán en anecdotarios económicos otros la recordaran con adjetivos y expresiones calificativas, pero lo que si podemos afirmar es que desde el 9 de Agosto del 2016 el BCRA dejo definitivamente atrás el régimen de "Control de Cambios" de la gestión anterior; conocida por todos como "cepo cambiario".
Esta resolución se formuló a través de la Comunicación A6037, que terminó de derogar las normas de la regla anterior que aun quedaban vigentes. Desde entonces se pueden cambiar billetes sin tener que justificar con documentación cada movimiento, se puede cambiar sin topes mensuales y se permite a la banca (vía internet) y a las casas de cambio, elegir los horarios.
Los menores requisitos apunta a dejar atrás también a los mercados alternativos, como el "contado con liquid", en la búsqueda de consolidar nuevamente un Mercado Único y Libre de Cambios (MULC) que comenzó a regir en el año 2002, con unas reglas dispuestas por el BCRA que apunta a "un nuevo ordenamiento con objetivos de simplificar el mercado de cambios, eliminar requisitos burocráticos y reducir los costos operativos para todos los actores". La premisa es que liberando obligaciones se elimina el estrés y las inversiones pueden dejar de preferir la salida del sistema.
Algunas de las opiniones que ha manifestado la máxima autoridad monetaria es que "ya no habrá obligación de justificar con documentación cada una de las operaciones. Toda transacción con bancos y casa de cambio se procesara automáticamente, solo habrá que especificar a qué concepto corresponde la operación (para comercio exterior, atesoramiento, etc., etc.,) no habrá topes mensuales y solo se aplicaran las disposiciones que limitan el uso efectivo como parte de la política anti lavado. Se permitirá también la banca por Internet y que las casas de cambio elijan libremente el horario para operar.
Acerca del fortalecimiento del MULC, el BCRA ha reglamentado para que desaparezcan los motivos para canalizar operaciones cambiarias por vías alternativas al mercado único y libre. En consecuencia, se fortalece la estadística cambiaria.
Se eliminaron también las limitaciones a las operaciones de derivados con el comercio exterior, que según han explicado las autoridades monetarias, negaban cobertura de riesgos a las PyMes, y se establecieron requisitos especiales para las operaciones de entidades financieras en línea con los criterios de la OCDE y el G-20.
El BCRA impulsa esas modificaciones con la certeza de que la desburocratización del mercado de cambio ayudará al desarrollo del sector financiero, uno de los ejes de gestión esencial y facilitará todas las actividades productivas vinculadas de una u otra manera a los mercados internacionales.



