Hablar de estos temas, no deja de generarnos un profundo dolor a consecuencia de lo que representa la pérdida de una joven vida. Pero a su vez, debe obligarnos como representantes del pueblo a exigir a las autoridades medidas inmediatas, contundentes, para llegar rápidamente a los grupos de riesgo y evitar así más muertes.
El vigésimo joven fallecido en nuestra Ciudad, engrosa una lista de la que se asombran los propios funcionarios de este Gobierno. Sin ir más lejos, en su visita a Campana, el Ministro Esteban Bulrich se mostró sorprendido y dio a conocer una estadística que nos dejó perplejos: más del 73% de los jóvenes que se quitaron la vida en la Provincia, son de nuestra Ciudad. Es decir, de cada 10 chicos bonaerenses que murieron por este flagelo, 7 vivían en nuestra Ciudad.
Consideramos que desde el Municipio, poco y nada es lo que se está haciendo al respecto. Sin ir más lejos, el pasado 10 de Septiembre se conmemoró el Día Mundial para la Prevención del suicidio. Una fecha simbólicamente ideal para buscar concientizar a través de alguna actividad, pero que ha quedado en el olvido por las autoridades locales.
Queremos señalar también, la descontextualización de varias áreas y programas de contención, como los de asistencia a las víctimas de drogadependencia, las cuales han perdido efecto y dejado a la deriva a quienes podrían requerir de ayuda. Será necesario para hacerle frente en serio a la problemática, conformar equipos de trabajo interdisciplinarios, con profesionales de la salud, docentes y la familia, para un desarrollo que se extienda en el tiempo y constituya una constante en la prevención del suicidio adolescente. O sea, una política de Estado que sea prioridad en la agenda de Gobierno, ante una realidad que nos duele a todos los campanenses.



