Transcurrió con poco público. Referentes a favor y en contra del aumento fundamentaron sus posturas.
La segunda jornada de la audiencia pública, que se realiza en la Usina de Artes del barrio porteño de La Boca, transcurrió ayer con menos asistentes que lo previsto y con un contrapunto más fuerte entre referentes que defienden el aumento impulsado por el presidente Mauricio Macri y los que rechazan el cuadro tarifario que exhibió, el viernes pasado, el ministro de Energía, Juan José Aranguren, y que propone subas de hasta 237% para los usuarios residenciales del servicio de gas.
En ese clima, algunos afirmaron que el precio de la tarifa de gas, que pagan los usuarios argentinos, equivale a la sexta parte de lo que abonan los habitantes de los países de la región. Así lo manifestó ayer un grupo de expertos en energía, quienes, además, advirtieron sobre los riesgos del declive de la producción de gas en el país.
En el marco de la Audiencia Pública, Juan José Cruces, director del Centro de Investigación en Finanzas (CIF) de la Universidad Di Tella advirtió que el valor del fluido en la Argentina "es muy barato" en comparación al resto de los países de América Latina. "Esto refleja que la baja real de los precios de los servicios los gastamos en otra cosa y nos duele sacrificar esos consumos, que se adquieren por no pagar las tarifas reales de los servicios públicos", analizó.
En un informe reciente, la consultora KPMG señaló que las tarifas eléctricas que se abonan en la Argentina también están por debajo de los valores que pagan los usuarios de otros países de la región. Según el reporte, en el país se paga 1,70 centavos de dólar por kilowatt/hora (kw/h), cuando en Brasil, por ejemplo, los usuarios pagan 16,47 centavos de dólar; en Chile, la tarifa es de 11,88 centavos de dólar, mientras que el promedio regional es de 9,40 centavos de dólar por kw/h.
"La actualización tarifaria, que impulsa el nuevo Gobierno nacional, busca subsanar las distorsiones que generó el congelamiento tarifario, para reducir las diferencias regionales", agregó KPMG.
Por su parte, el ingeniero Andrés Repart le reclamó al Gobierno más información sobre la actualización de las tarifas, al remarcar que "los usuarios deben saber a quién se le paga". Explicó que el aumento en el precio del valor del gas en boca de pozo no es un problema reciente; viene desde 2013. "Era un programa de estímulos y no de subsidios a la producción", concluyó el especialista. En tanto, el economista Agustín D´Atellis señaló que el reajuste tarifario propuesto por el Gobierno juega en contra de las inversiones que piensa captar. "No hay ningún estudio, ni ningún análisis con el que se haya acompañado este pretendido aumento de las tarifas con el impacto que tiene sobre los distintos sectores sociales", remarcó. A su turno, el titular de "Consumidores Libres", Héctor Polino, advirtió que si el Gobierno "no escucha" el mandato de la audiencia pública, el nuevo cuadro tarifario propuesto "corre riesgo de ser anulado" nuevamente por la Justicia.
Juan José Aranguren, y que propone subas de hasta 237% para los usuarios residenciales del servicio de gas.



