Si bien es cierto que no es mucho lo que desde nuestra ciudad podemos conocer sobre lo que acontece en el interior del país, fundamentalmente porque los grandes medios periodísticos no se hacen eco de lo que por allí pasa, en los últimos días nos hemos ido empapando de una serie de situaciones vividas por el pueblo "puntano" de San Luis, que a través de marchas y protestas que fueron haciéndose cada vez más multitudinarias en oposición a la intervención de las escuelas de la provincia, repudiaron decisiones del gobernador Alberto Rodríguez Saá, que ordenaba la intervención de las mismas, pretendiendo introducir gente del poder y muchos incluso sin título, en los cargos directivos de los establecimientos.
Precisamente por las protestas de padres y docentes, aquellos impidiendo la concurrencia de sus hijos a clase y los maestros defendiendo sus derechos, se logró la derogación de los decretos que pretendían modificar los sistemas educativos de la provincia y por ello el lunes de esta semana, a casi un mes de la fecha original, los chicos pudieron comenzar las clases.
Esta situación vivida por los sanluiceños, como otras que se vienen gestando a lo largo de toda la provincia, debería tomarse como un ejemplo de civilidad y un verdadero ejercicio de democracia para su pueblo, porque dentro de una provincia "feudal", gobernada por un grupo familiar donde sus integrantes se suceden y prolongan en los cargos, lograr que se revea una determinación tomada, en este caso: "torciéndole el brazo al Alberto", tendría que marcarse dentro de San Luis como la oportunidad para comenzar a salir del cerco que estos sistemas feudales imponen, en esa y otras provincias argentinas.
El lunes en el comienzo de las clases, en las escuelas de Villa Mercedes, la segunda ciudad de la provincia, fue leída una carta abierta de dos padres -Jorge y Silvia- para los suyos y todos los hijos que debieron estar sin clases en pleno período escolar, como espectadores perjudicados por situaciones que tal vez no llegaran a entender.
CARTA ABIERTA A NUESTROS HIJOS
Queridos hijos:
Hoy queremos expresarles en estas palabras (escribiendo desde el corazón), lo que ha significado para nosotros la lucha que iniciamos hace muchos, muchos días y que hiciera que ustedes no hayan podido comenzar las clases el día 1 de Marzo como otros años.
Queremos que sepan que la decisión de los Padres de no enviarlos a la Escuela, no ha sido ni un capricho ni algo sin fundamento, sino todo lo contrario. Sabemos que muchos de ustedes se han sentido desilusionados por no haber podido hasta hoy, estrenar la cartuchera, la mochila, el guardapolvo, la corbata, pero seguramente aunque tengan 9, 11 u otra edad, comprenderán en algún momento lo que es luchar por sus derechos, por nuestros derechos, por los derechos de todos y además aprenderán a ser solidarios.
El Gobierno tal como lo establecen la Constitución Nacional y Provincial, debe asegurar a todos los habitantes, el derecho a la educación y el Estado reconoce a la Familia como el núcleo básico de la Sociedad. Esto quiere decir que nosotros como Padres, somos los que debemos reclamar cuando entendemos que hay derechos que han sido vulnerados.
Les pedimos que no se instale en sus corazones ni el odio ni el rencor. Si los grandes cometemos errores, sepamos perdonar, pero no olviden que si hay una buena razón para estar de pie, aquí estaremos y lucharemos por el bienestar de los niños, de los grandes y también de sus abuelos.
Les pedimos que nunca olviden el respeto y el cariño por sus Maestros, ellos son sus segundos Padres cuando están en la Escuela, y el día de mañana cuando tengan unos años mas, seria hermoso que los recuerden con mucho amor.
Muchos días nos han dicho "¡¡¡…que poco tiempo nos hemos visto hoy!!!" , "¿Otra vez tienen reunión??, ¿Otra vez tienen asamblea?". Estén seguros que todas esas frases nos dolían mucho, pero era más fuerte nuestro compromiso para tratar de solucionar estos problemas.
Esto que ha sucedido, que el Gobierno haya DEROGADO los tan nombrados y escuchados por todos -Decretos 219 y 36- no es una gran hazaña, ni una gran batalla ganada, es haberles enseñado a ustedes, que nosotros como papás y mamás, estamos dispuestos a dar todo de nosotros para que tengamos una EDUCACION DIGNA, un pueblo DIGNO, una nación DIGNA.
Los amamos…. Papá y Mamá



