La similitud de nuestra ciudad con la de la tira de dibujos animados es para asombrarse en lo que a contaminación ambiental y ocupación de tierras fiscales se refiere y al desentendimiento o el famoso "no te metas" de gran parte de la ciudadanía y de sus gobernantes.
Según lo publicado en medios locales hay varias asociaciones e instituciones que se dedican a cuidar y controlar el Medio Ambiente de nuestra muy contaminada ciudad. No sé si trabajan ad honorem o son empleadas o dependientes de las empresas locales o del municipio. Si son empleados de las empresas, disculpen mi atrevimiento: es como poner zorros a cuidar gallineros y si son municipales o estatales, se les escapó la tortuga, como diría el gran Diego. Y si fueran ad honoren, se cumpliría aquello de que con voluntarismo muchas veces no alcanza.
Los que nacimos acá y ya tenemos más de siete décadas y algunos de nuestro abuelos vivieron en estas tierras cuando aun pertenecían al partido de Exaltación de la Cruz, sabemos que el escurrimiento natural del oeste de nuestro distrito se hacía por tres arroyos hasta la ruta Panamericana y cruzando la misma se transformaban en dos: el primero con pequeñas ondulaciones salía casi recto hasta el río Paraná y el segundo ubicado más al norte entraba al río en la esquina del ex Balneario Municipal, hoy predio de una arenera, dejando entre los arroyos y la ruta (ex 12; ahora 6) un predio bastante interesante de tierras cedidas, adquiridas, negociadas o vaya uno a saber cómo, a la empresa Siderca. Hasta ahí todo puede ser factible si hubo una negociación entre partes, pero lo que es inadmisible es desviar el curso natural de un arroyo cerrando su salida original y transformando dos vertientes en una.
A los ambientalistas les recuerdo que esos arroyos vienen trayendo agua de lluvia y de varias vertientes naturales de agua potable que hay en su recorrido que además sirven para limpiar. Quizás hoy con tanta contaminación, mínimamente, el fondo contaminado del río en la corriente de la Vuelta del Este.
Y a los ciudadanos de Campana les digo que nos sacaron miles de metros cuadrados de tierras fiscales de las márgenes de ambos arroyos (Camino de Sirga) y al Municipio de Campana se le quitó la posibilidad de hacer un circuito turístico de valor incalculable en las tierras fiscales que hay o había entre los dos arroyos mencionados, la ruta Panamericana y el río Paraná de las Palmas.
Por las dudas, les recuerdo a los que hicieron este crimen ecológico que en el mundo de las vías navegables no se cortan, se cruzan simplemente con puentes y seguramente los directivos de una multinacional lo saben muy bien. O quizás el día que trajeron al especialista en puentes a hacer una charla al respecto faltaron a la misma.
Eduardo "Yuma" Fernández



