Los 28 operarios que exigían recategorizaciones comenzaron a recibir los telegramas de despido. Sin embargo, debido al fracaso de la negociación paritaria entre los gremios petroleros y las refinerías, el Ministerio de Trabajo de Nación obligó a conciliar, medida que pasó a valer también para la situación en la planta local.
Ayer y de forma sorpresiva, Petromining decidió despedir a los 28 trabajadores que protestaban en la portería de su planta en Campana. Pero más tarde, en el marco de la discusión paritaria a nivel nacional y ante el inminente llamamiento a un paro total por parte de la federación de gremios petroleros, el Ministerio de Trabajo dictó la conciliación obligatoria, medida que pasó a regir también en el conflicto local y retrotrajo tanto las desvinculaciones de la empresa como la huelga de sus operarios.
El secretario gremial del Sindicato de Petróleo y Gas Privados de Campana, Daniel Ibarra, explicó en diálogo La Auténtica Defensa la cambiante situación vivida este jueves. A la mañana, Petromining comenzó a enviar telegramas de despidos a los trabajadores que protestaban desde el miércoles por recategorizaciones internas, una movida que tomó desprevenidos a los empleados de la empresa y encendió todas las alarmas.
Sin embargo, en horas de la tarde, el escenario pegó un nuevo giró de 180 grados. Sucedió que al mismo tiempo que se desenvolvía el conflicto en nuestra ciudad, los gremios petroleros discutían en la mesa del Ministerio de Trabajo de Nación las paritarias para el segundo semestre del año. Como no se llegó a un acuerdo con la cámara que nuclea refinerías y depósitos (que quieren cerrar un anual del 30%), la Federación de Sindicatos de Petróleo, Gas y Biocombustibles convocó a un paro total desde la cero hora de este viernes, medida que dejó suspendida la inmediata conciliación obligatoria dictada por Trabajo que terminó valiendo también para Petromining.
"Se levantaron todas las medidas de fuerza por un lapso de 20 días hábiles", señaló Ibarra, quien de todas formas mañana tiene pautada una audiencia con Petromining en el Ministerio de Trabajo provincial para intentar allanar el camino hacia una reconciliación entre la compañía y sus trabajadores.
"Estamos muy disconformes por cómo la empresa se comportó con nosotros", aseguraba ayer Facundo Aphalo, uno de los 28 obreros a los que les fueron cancelados los contratos.
"Estamos peleando por una causa justa, nosotros queremos trabajar pero no esperábamos esta respuesta", afirmó, lamentando que ahora él y sus compañeros tenga que temer por su fuente laboral.
Aphalo indicó que los trabajadores de Petromining no están enmarcados en un convenio de trabajo que determine qué tareas deben realizar y por cuál remuneración, por los que son utilizados con un rol "multifunción".
Aun en ese escenario dijo que siempre pusieron "el hombro", pero desde hace unos meses comenzaron a exigir las correspondientes recategorizaciones para entrar en un "marco legal" más favorable, teniendo en cuenta que el ascenso de un escalafón puede redondear en un 7% de mejora salarial.
"Agotadas las instancias legales, empezamos con el paro el miércoles, acampando en portería y bloqueando la entrada de la camiones. Pero a la empresa no le tembló el pulso y nos echó. Nos hizo sentir que nuestro trabajo no vale nada", expresó el trabajador.
"Estamos hablando de personas con familia, con hijos: nos pusieron entre la espada y la pared", añadió.
Además, Aphalo relató que los primeros que se enteraron de la recepción de los telegramas fueron las familias de los huelguistas, quienes permanecían en los accesos a la planta de Petromining y eran alertados por celular.
La audiencia entre los trabajadores, el gremio y Petromining será a las 12:30 en la delegación ministerial de calle Sívori. El orden de los reclamos se ha invertido: primordial ahora es asegurar la reincorporación de todos los operarios, para luego seguir discutiendo el nuevo convenio de trabajo.
LOS TRABAJADORES, EL MIÉRCOLES DURANTE LA PROTESTA FRENTE A PETROMINING.



