Fueron objetados cuatro artículos de un programa de prevención y atención a víctimas de noviazgos violentos, votado unánimemente por los concejales en julio. La notificación llegó justo en la jornada del #NiUnaMenos y en un contexto de fuerte cuestionamiento a la bancada oficial por parte de la oposición.
La noticia comenzó a divulgarse rápidamente ayer por la mañana, primero por los pasillos del HCD, después en las redes sociales y por último a través de los medios: el intendente Abella había vetado de forma parcial una ordenanza que creaba un programa de prevención y atención para víctimas de noviazgos violentos, aprobada a instancias de su propio bloque de concejales.
La medida, que se habría tomado en agosto pero se dio a conocer recién este miércoles, se conoció justo en la jornada de una nueva convocatoria del #NiUnaMenos y dentro de un contexto político en el que la oposición empieza a cuestionar el rol de los ediles oficialistas en el recinto.
El programa, destinado a "adolescentes y jóvenes que atraviesen o hayan atravesado por situaciones de violencia física, emocional o sexual en su pareja", y que bajo diferentes variantes es aplicado en distritos de todo el país, sufrió la anulación de los artículos 5º, 6º, 7º y 8º con el justificativo principal de que no hay partidas pre-establecidas en el Presupuesto para llevarlos a cabo.
Dichos apartados determinaban la creación de Centros de Atención para adolescentes y jóvenes; equipos multidisciplinarios de profesionales y un programa de aplicación anual; y la apertura de líneas telefónicas gratuitas en cada uno de estos establecimientos, disponibles de forma permanente.
Los artículos remanentes (1º, 2º, 3º, 4º, 9º, 10º, 11º y 12º) explican objetivos generales y qué se entiende por "violencia en el noviazgo".
En diálogo con La Auténtica Defensa, el presidente de la bancada de Cambiemos y autor del proyecto, Mariano Raineri, señaló que la ordenanza fue vetada "solo en algunas cuestiones operativas".
Explicó que ya existen líneas telefónicas que pueden cumplir la misión de las propuestas en su programa (por ejemplo, el número 144 de Desarrollo Social de Nación) y comentó que, como alternativa, la gestión pediría contar con un protocolo de derivación directa hacia una oficina del ámbito municipal.
"Los otros vetos giraron alrededor de la dicotomía de sí había que crear centros específicos para la prevención y atención de víctimas, o si se podían incluir sus funciones dentro de entidades como el Hospital o los centros integrales comunitarios de los distintos barrios", aseguró el edil.
Raineri remarcó que el veto parcial "no desvirtúa" la cuestión de fondo y recordó que le corresponde al Municipio "manejar el dinero" público, debiendo "ser creativo ante los escasos recursos".
"Algunos tomaron esto para obtener un rédito político, siempre pasa. La ordenanza en su parte más fuerte no fue tocada: la prevención, el trabajo en las escuelas y en los barrios va a estar dado", aseveró, resaltando que el Municipio va a contar "por primera vez" con una norma contra la violencia de género.
No obstante, el concejal de Cambiemos avisó que si a futuro considera "que la naturaleza del proyecto no está asegurada", estará presentando "las modificaciones que fueran necesarias".
Desde la oposición las críticas no tardaron en llegar. El presidente del bloque del Frente Renovador, Juan Ghione, sostuvo que "hay una disonancia entre el Ejecutivo municipal y el bloque oficialista que queda de manifiesto en situaciones como esta".
"Está desajustado el momento en el cual se veta y en el que se nos notifica, está desajustada la temática en un tiempo tan especial para la defensa de los derechos de las mujeres. Me parece un chiste de mal gusto", afirmó el massista.
Ghione señaló además que el tratamiento de la ampliación del Presupuesto 2016 en el Concejo Deliberante habilita "a establecer gastos y atender a la creación" del programa, y adelantó que en la próxima sesión pedirá el recurso de insistencia que se prevé ante un ordenanza vetada por el Ejecutivo.
Esta herramienta necesita los dos tercios de los votos para volver a sancionar la norma, lo que exigirá el acompañamiento de -al menos- parte de los concejales oficialistas.
Por su parte, Marco Colella indicó que el veto "anula los artículos fundamentales", dejando "un cascarón hueco y vacío".
"En la última semana tuvimos un mujer muerta por día. A mí se me cae la cara de vergüenza de que este Ejecutivo termine vetando esta ordenanza", afirmó.
Otra de las voces críticas fue la del radical Carlos Gómez, quien dijo que le llama "mucho la atención" la actitud del intendente porque "se trata de algo importante con todos los femicidios que se están dando en el país".
"Sabemos que no es una solución pero todo lo que sea aporte, ayuda", consideró el edil, previendo que sería "un papelón que los concejales oficialistas no acompañen la nueva votación" en una eventual insistencia.
Raineri había presentado por primera vez el programa de prevención de noviazgos violentos en el año 2013, pero no logró reunir el apoyo necesario para su aprobación. Dos años después, la iniciativa volvió a subir a recinto, siendo aprobada por diez votos pero vetada finalmente por la entonces intendente Stella Maris Giroldi. Veto que ahora se vuelve a repetir en manos de Abella.
El proyecto, impulsado por Raineri había sido aprobado por unanimidad en el HCD.



