La directiva de la empresa se niega a reincorporar a los cuatro trabajadores despedidos y a saldar la deuda salarial que mantiene con ellos, pese a que está vigente una resolución ministerial intimándola a hacerlo. El Sindicato Químico denunció el estado de abandono en el que quedaron las sustancias almacenadas adentro de la planta.
Pese a la resolución dictada por el Ministerio de Trabajo de la provincia, la empresa Quipro no está acatando la conciliación obligatoria, negándose a pagar la deuda que mantiene con sus cuatro trabajadores de convenio y manteniendo cerradas las puertas de su planta.
La medida ministerial entró en vigencia el martes, pero la directiva de Quipro no parece querer dar el brazo a torcer. Ante esta situación, el Sindicato del Personal de Industrias Químicas Petroquímicas de Zárate-Campana denunció el abandono en el que ha quedado la fábrica y la peligrosidad de las sustancias almacenadas dentro sin supervisión.
"(...) la empresa Quipro S.A. cuyo directorio se encuentra presidido por el SR. Osvaldo Pablo Louyer ha dejado sin custodia su planta industrial sita en la calle Sívori 1340 de la Ciudad de Campana", aseguró el gremio en una solicitada publicada hoy en este medio.
Señaló que en el interior de la planta "han quedado depositados productos químicos tales como Ácido Sulfúrico, Ácido Clorhídrico, Ácido Nítrico, Hipoclorito De Sodio, Soda Cáustica, Azufre, Cloruro De Sodio, Bicarbonato De Sodio, Formol, Acido Fórmico, Sulfato De Aluminio, Metanol, Alcohol Etílico, Butilglicol, Ácido Sulfánico, entre otros, los que con solamente mencionarlos ponen de relieve la peligrosidad de los mismos".
Tal como viene sucediendo desde la semana pasada, "la planta industrial carece de personal de serenos, seguridad industrial y/o seguridad privada, encontrándose solo a las puertas del establecimiento apostados los trabajadores convencionados que fueran despedidos (...)".
El Sindicato Químico ya radicó denuncias en la Municipalidad de Campana, Ministerio de Trabajo provincial, OPDS, Sedronar y Gendarmería Nacional. Sin embargo, "hasta la fecha no se ha producido la intervención de ningún organismo de control que asegure la fuente de trabajo, el ambiente laboral y el medio ambiente de los barrios circundantes a la planta".
El conflicto con Quipro explotó el viernes: decenas de trabajadores agremiados acompañaron la audiencia entre sindicalistas y los representantes de la empresa, que acababa de despedir a sus últimos empleados bajo convenio químico, adeudándoles aún parte de los sueldos de mayo, junio, julio y agosto, y la totalidad del mes de septiembre.
Este lunes el Ministerio de Trabajo provincial dictó la conciliación obligatoria, intimando a la empresa a reincorporar a los despedidos y a saldar la deuda salarial que mantiene con ellos, puntos que Quipro desconoció.
Fuentes gremiales en diálogo con LAD revelaron que debido a eso la compañía fue multada martes y miércoles. El viernes habrá una nueva audiencia para intentar destrabar la situación. La posición de los trabajadores es clara: Quipro reabre y ellos vuelven al trabajo, o define su cierre y les abona todas las deudas y compensaciones correspondientes.
EL GREMIO MANTIENE LA PROTESTA FRENTE A LA EMPRESA.



