Ayer ingresó en el segundo tiempo del encuentro que el Xeneize le ganó 4-0 a Temperley.
Faltaban segundo para los 26 minutos del segundo tiempo. Carlos Tevez, el símbolo de Boca Juniors, vio su número en el cartel electrónico y fue hacia ese costado de la mitad de la cancha. Allí, lleno de emoción, repleto de nervios y expectativas, lo esperaba Nazareno Solis (22 años), el delantero campanense de 22 años surgido de las divisiones juveniles de Villa Dálmine que ayer hizo su debut oficial en la Primera del Xeneize, y en la mismísima Bombonera.
El pibe que hizo debutar Walter Nicolás Otta en el Violeta a fines de 2013 en la Primera B Metropolitana; el que explotó con Sergio Rondina en el primer semestre de 2014; el que estuvo cinco meses en la Universidad de Chile antes de volver a Villa Dálmine para disputar aquel Nacional B del año 2015; y el que ascendió a Primera División con Talleres de Córdoba cumplió ayer un sueño.
Fue ante Temperley. Y aunque el partido ya estaba liquidado (ganaba Boca 4 a 0), Nazareno trató de mostrarse en cada intervención, destacándose su explosivo arranque y su capacidad para desbordar por izquierda, como cuando envió ese centro venenoso que casi termina en el quinto gol Xeneize.
Antes, en la primera que tocó, el defensor Gasolero Alexis Zárate le dio la bienvenida a Solis con una violenta entrada que lo llenó de dolores.
De esta manera, Naza se convirtió en el séptimo campanense en vestirse oficialmente de Azul y Oro. Anteriormente lo hicieron Juan Carlos Lazcano, Enzo Ferrero, Alfredo Letanú, Ariel Rosada, José Horacio Basualdo y Nicolás Blandi.
Otro que llegó a la Primera División Xeneize, aunque nunca debutó oficialmente, fue el enganche Esteban González, quien como juvenil solo jugó en un Torneo de Verano cuando Carlos Bianchi era DT.
SALE CARLITOS TEVEZ, ENTRA NAZARENO SOLIS.



