El ombú para nosotros los argentinos es como el roble para los europeos, es longevo y dotado de gran fortaleza
Por pertenecer a la familia de las Fitolacáceas, es decir posee dos órganos sexuales separados en árboles distintos. los femeninos, que dan fruto, y árboles masculinos, cuyas flores sólo producen polen. A esta peculiaridad se debe se levante casi siempre solitario y nunca en montes .Aunque nativo de la mesopotámica también crece en el noroeste de la región pampeana.
Desarrolla un grueso tronco fijado al suelo por numerosas raíces superficiales. No es de gran altura pero llega a alcanzar 10 a 12 metros, se caracteriza por su tronco deforme. De crecimiento es rápido .Es una hierba gigantesca que el ensanchamiento del tronco produce 10 capas fibrosas . El viento le afecta poco y se desarrolla a pleno sol. No es exigente con el suelo .
En la medicina popular tiene un amplio reconocimiento. Con sus hojas y frutos se logra un purgante muy drástico, así mismo mitiga el dolor de cabeza. Su jugo es utilizado para curar la embriaguez.
El zumo de su fruta se emplea para quitar manchas a la ropa. Y todo el árbol, por su naturaleza acuosa y su elevación sirve como pararrayo natural
Es un árbol de madera floja que el decir gauchesco define como"no sirve ni para leña", evidenciando si procedencia herbácea. Se lo utiliza solos o en bosquecillos para grandes espacios. El ombú representa el descanso del caminante por la inmensidad de su sombra. Y el lugar donde los payadores y los arrieros realizaban históricamente las paradas en su jornada laboral
Ubicación del árbol en la ciudad
Plazoleta de los Ombúes, en la continuación de la Avenida Lavalle en la rotonda para ingresar al cementerio local.
Estos árboles están muy ligados a la historia de un grupo de campanenses y la experiencia aparece el jueves 5 de mayo de 1987 Aurora Alfaro y los alumnos de Gregorio (el segundo grado de la escuela Nª 2. Reconocen a los ombúes como fuente inspiradora de curiosidades.
Al año siguiente continúan siendo alumnos de la señorita Aurora, pero la propuesta de este año fue más profunda y deciden ser padrinos de los árboles y padres, alumnos y maestra consiguen una entrevista con el intendente don Calixto Dellepiane explicando el proyecto que el mismo apoya.
Se consiguen ladrillos regalados por la fábrica BRICSA. Y el 11 de mayo de 1989 le es enviada al intendente el Acta de elección del nombre de la futura plazoleta.
Casi al término de las clases se comienza la construcción de los muretes. El intendente pone el primer ladrillo, la señorita Aurora el segundo y después cada niño coloca el suyo.
Ese día fue el 28 de noviembre de 1989
Informante: Sra. Aurora Alfaro (docente) y Sra. Alicia Fernández Boan (madre de un alumno).
LA IMPORTANCIA DE LLAMARSE AURORA
Si los padres supieran del peso de sus decisiones a la hora de elegir el nombre de sus hijos no dejarían de asombrarse con los resultados.
Y a ella, la llamaron Aurora. Fue aurora de muchos
Por el mundo hoy transitan ciento de mujeres y hombres para los cuales esta mujer fue su aurora. Por ella saben leer, escribir, expresar sus sentimientos, hacer uso de sus derechos todo esto lo aprendieron en la aurora de sus aprendizajes
Un día Aurora preguntó a sus alumnos que era para ellos un árbol. Hubo un largo silencio y después de mucho pensar Luis y Pablo respondieron al unísono: un amigo. Porque vivían trepados a los árboles y viajado desde su altura a mundos lejanos.
Laurita ni respondió. Ella no habla de cosas que guardan araña en sus bolsillos. María Elena dijo: Son rascacielos para pájaros cantores, pero que algunos estaban deshabitados y entonces en esos ella construiría nidos para pájaros felices. Matías investigó en su libreta de apuntes y llegó a conclusiones sorprendentes: un árbol era un hotel donde las hormigas, los ciempiés, los gusanitos, los escarabajos y un sin fin de bichitos lo usan para pasar largas temporadas.
De estas conversaciones llegaron a la conclusión que tenían que conocer los árboles de la cercanía de la escuela y los que más le llamaron la atención fueron dos ombúes que vivían solos, como sobrevivientes de un exterminio. Y comenzaron las hipótesis de porque esos árboles estaban solitarios, por eso le preguntaron a los vecinos más viejos y fue don Pascual, el que les dijo.
Cuando era yo mucho más joven que ahora, esto era un bosque de espinillos y ombúes .Sabía vivir aquí en un ranchito de barro, mi prima la Josefina, con todos sus hijos; criaban por aquí vacas, ovejas de los dueño del campo y de ellos algún cordero que venían para las fiestas.
Esos dos eran los únicos ejemplares fueron plantados por tata Dios y que sobrevivieron al progreso.-.
También fue Aurora la aurora de aquellos árboles que salieron del anonimato por lo menos por algún tiempo.
Aurora consideraba a los árboles ciudadanos silencios. Y dedicó parte de su vida a sembrar semillas de amor en todos aquellos que quisieran oírla.
Imagen ilustrativa, selección del editor.



