Esta semana no fue buena para mí. Recibí como un balde de agua fría la ingrata noticia de que 3 amigos míos dejarán sus estudios universitarios: uno estudia de Medicina en La Plata, otro la Licenciatura en Turismo en Mar del Plata, y el tercero dejó Derecho, en Zárate, para ver la manera de poder colaborar en su hogar.
Desde principio de año me desempeño en el Centro de Estudiantes de la Universidad de Lomas de Zamora y es constante la gente que día a día va dejando sus estudios por diferentes motivos, pero reconozco que no había prestado mayor atención hasta que le tocó a mis amigos. Yo tengo 3 que entraron en pausa y no saben cuándo volverá a pasar el próximo tren. Si es que pasa.
La verdad, como joven integrante de este colectivo que llamamos la Argentina, es frustrante ver que para una familia tipo el costo de mantener a un estudiante vuelva a ser prohibitivo, aún cuando estemos hablando de educación pública y gratuita.
También entiendo que por ahí, a alguno le suene frívolo quejarse porque alguien no puede acceder a la formación superior, cuando hay tanta gente que ni siquiera puede llevar un plato de comida a su hogar.
Ok, hay cosas peores. Pero sí quiero encender una alarma (otra más) desde mi humilde lugar para que todos los que hoy manejan nuestro querido país no hipotequen nuestro futuro que, más temprano que tarde, será el de toda la República. Y no es broma.
A todos los estudiantes que quizás se sientan reflejados, sólo les recuerdo una frase del Indio Solari: "Este asunto está ahora y para siempre en tus manos, nene".
Tomás Buzzi / Facebook: Frente A Buzzi / Twitter: @FrenteBuzzi



