Arrepentimiento de oración genuina.
Nehemías 9:1-8Reina-Valera 1960
Esdras confiesa los pecados de Israel
9 El día veinticuatro del mismo mes se reunieron los hijos de Israel en ayuno, y con cilicio y tierra sobre sí.
2 Y ya se había apartado la descendencia de Israel de todos los extranjeros; y estando en pie, confesaron sus pecados, y las iniquidades de sus padres.
3 Y puestos de pie en su lugar, leyeron el libro de la ley de Jehová su Dios la cuarta parte del día, y la cuarta parte confesaron sus pecados y adoraron a Jehová su Dios.
4 Luego se levantaron sobre la grada de los levitas, Jesúa, Bani, Cadmiel, Sebanías, Buni, Serebías, Bani y Quenani, y clamaron en voz alta a Jehová su Dios.
5 Y dijeron los levitas Jesúa, Cadmiel, Bani, Hasabnías, Serebías, Hodías, Sebanías y Petaías: Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la eternidad; y bendígase el nombre tuyo, glorioso y alto sobre toda bendición y alabanza.
6 Tú solo eres Jehová; tú hiciste los cielos, y los cielos de los cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo lo que hay en ellos; y tú vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos te adoran.
7 Tú eres, oh Jehová, el Dios que escogiste a Abram, y lo sacaste de Ur de los caldeos, y le pusiste el nombre Abraham;
8 y hallaste fiel su corazón delante de ti, e hiciste pacto con él para darle la tierra del cananeo, del heteo, del amorreo, del ferezeo, del jebuseo y del gergeseo, para darla a su descendencia; y cumpliste tu palabra, porque eres justo.
El punto de partida del avivamiento espiritual de una comunidad de fe es el arrepentimiento y el ayuno ante la Palabra revelada. Luego de entender la Palabra de Dios, el pueblo de Israel extiende una convocatoria masiva a los padres y representantes de familia para una confesión pública de fe. Habiendo recibido el espíritu de arrepentimiento, confiesan sus pecados delante de Dios y se postran en tierra como señal de humillación y dolor. Hasta ese momento, el pueblo de Israel había entablado matrimonio o amistad con los gentiles, pero toma la determinación de cortar toda relación con ellos, para apartarse en santidad. Además, el pueblo de Dios hace memoria de su pesado, confiesa a Dios sus pecados y le pide perdón de corazón. La única manera de que una iglesia experimente avivamiento, es volver a la Palabra, y restaurar la relación y comunión con Dios mediante la oración y el arrepentimiento.
Nuestra vida de fe comienza con la salvación, y en el proceso vamos conociendo a Dios y sus atributos. Cuanto más le conocemos, más de adoramos y le alabamos por lo que Él es. El pueblo de Israel levanta una oración, reconociendo y adorando a Dios, Creador, que formó todas las cosas y las gobierna según su soberanía absoluta. En esa época, era muy común ver a los pueblos del Medio Oriente adorar al sol, a la luna, a las estrellas, a la tierra y a la creación en el Medio Oriente. Pero el pueblo de Israel se compromete a cumplir la Palabra del Dios Verdadero, reconociendo que Él es el Único Creador Eterno del mundo. Hacen memoria del pasado, y alaban a Dios por su fidelidad en el cumplimiento del pacto abrahámico. Nuestro deber como cristianos, es alabar y exaltar a Dios porque Él es el Creador y es Fiel para cumplir con sus promesas.
Para reflexionar en la semana:
Yo estoy contigo. Te protegeré por dondequiera que vayas, y te traeré de vuelta a esta tierra. No te abandonaré hasta cumplir con todo lo que te he prometido. Génesis 28:15
El Señor mismo marchará al frente de ti y estará contigo; nunca te dejará ni te abandonará. No temas no te desanimes. Deuteronomio 31:8
Aun cuando yo pase por el valle oscuro, no temeré porque tú estás a mi lado. Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan. Salmos 23:4
Hasta el próximo domingo, una antorcha encendida en Campana.
María Cristina Solís - Mail: unamiradadefe_@outlook.com



