Son dos jóvenes de bandas antagónicas. Uno de ellos agredió ayer al otro con un objeto contundente en la cabeza y posteriormente fue apresado tras la intervención del personal de la Comisaría. En tanto, el herido, también quedó detenido porque agredió a una agente de la Policía Local cuando se prestaba a asistirlo. Durante los procedimientos se reiteraron agresiones contra móviles y personal policial.
La disputa entre bandas antagónicas del barrio Dignidad continúa agregándole capítulos a una historia que en las últimas semanas ha cobrado notoriedad por repetitiva y, especialmente, por la suspensión de clases en el Jardín de Infantes 924. Ayer, dos jóvenes de grupos opuestos y de numerosos antecedentes penales, fueron detenidos por distintos motivos tras protagonizar un "encontronazo" que terminó con uno de ellos gravemente herido y que alteró nuevamente la tranquilidad de la zona.
La intervención policial comenzó pasadas las 17 horas, cuando un llamado al 911 alertó de la presencia de un herido de bala en la cabeza en la calle Río Negro al 900 (barrio Lubo). Allí se hicieron presentes un móvil del Comando de Patrulla y otro de Bomberos Voluntarios de Campana. Sin embargo, la respuesta del lesionado fue sorpresiva: con un "ladrillazo" agredió en un brazo a una agente de la Policía Local.
Según trascendió, tras ser reducido, se desvaneció y posteriormente fue trasladado al Hospital San José, ya también en calidad de detenido por "Atentado contra la autoridad agravado".
En ese momento, con los datos brindados por familiares de ese joven (de apellido Murúa), se iniciaron averiguaciones por "Tentativa de Homicidio" y se identificó al agresor, conocido como "Nico", quien fue detenido por personal del Gabinete Criminológico de la Comisaría Campana instantes después en el barrio Dignidad y con una arma calibre .32 en su poder.
Sin embargo, como desde el Hospital San José se informó que el ingresado no poseía lesión de arma de fuego, sino un importante traumatismo en la cabeza, quedó imputado por "Lesiones y Tenencia ilegal de arma de fuego".
De acuerdo a información obtenida por La Auténtica Defensa, este joven identificado como "Nico" había estado recientemente internado en el Hospital San José luego del tiroteo del viernes 4 de noviembre que generó la suspensión de clases en el Jardín de Infantes del barrio Dignidad: había sufrido un disparo en la zona inguinal.
Pero, por entonces, no quedó detenido porque nadie levantó cargos en su contra (ni siquiera el otro herido de ese hecho, que estuvo una semana internado), más allá de la causa que se inició de oficio por el incidente que tanto revuelo causó en el barrio. Igualmente, el joven estaría imputado en otras causas por "Lesiones" y "Abuso de arma de fuego".
La disputa que se registra actualmente en el barrio Dignidad tendría diferentes actores y, según trascendió, involucraría a tres bandas diferentes que han definitivamente alterado a los vecinos de la zona.
AGRESIONES A MÓVILES
Los procedimientos llevados adelante ayer volvieron a poner en evidencia la hostilidad que sufre la Policía (y también los Bomberos Voluntarios) cada vez que concurren a la zona. Es que además de la agresión contra la agente de la Policía Local, también se sucedieron numerosos piedrazos contra móviles y personal policial.
Incluso, uno de los patrulleros de la Comisaría Campana sufrió numerosos daños a causa de estos ataques, que se reiteran en cada intervención en el barrio.
"Es gente ajena a los hechos que cascotea los móviles y a los efectivos. Incluso, es común ver a chicos de diez u once años tirando con gomeras contra los patrulleros", le contó a LAD un efectivo policial que ayer estuvo en la zona.
UNO DE LOS MÓVILES ATACADOS AYER, CON UNA VENTANILLA Y LAS LUCES DESTROZADAS.
UNO DE LOS DETENIDOS, YA EN LA COMISARÍA.
A LA IZQUIERDA, UNO DE LOS DOS JÓVENES DETENIDOS AYER EN EL BARRIO DIGNIDAD POR PERSONAL DE LA COMISARÍA CAMPANA. ARRIBA: LOS FAROS TRASEROS DE UNO DE LOS PATRULLEROS QUE FUE ATACADO DURANTE LOS PROCEDIMIENTOS REALIZADOS AYER POR LA TARDE EN EL BARRIO.
CUANDO SE DETUVO AL AGRESOR, SE INCAUTÓ UN ARMA CALIBRE 32.



