Autoridades de la Asociación Galgueros de la Provincia de Buenos Aires, con sede en nuestra ciudad, mantuvieron una charla con La Auténtica Defensa sobre su actividad y la ley sancionada el miércoles por el Congreso aboliéndola. Crónica de una resistencia que recién comienza.
EL PERRO DE CUALQUIER INTEGRANTE de la Asociación Galgueros de la Provincia de Buenos Aires debe contar con una ficha emitida por el Kennel Club Argentino, el registro canino oficial del país. Nombre, raza, color, fecha de nacimiento, sexo, variedad, pelo, criador, domicilio y número de microchip subcutáneo, entre otros datos, constituyen esta especie de DNI animal, documento avalado por el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca del Estado nacional.
A ellos el galgo les demanda los cuidados de un deportista profesional. Lleva una estricta dieta a base de carne picada, arroz, manzana y alguna que otra verdura. Desayuna alimento balanceado de calidad o hasta yogurt. Duerme en lugares cerrados, arriba de colchones, con calefacción en invierno y ventilación en verano. Circula una foto en la que una perra está panza para arriba en un inflable adentro de la pileta.
El entrenamiento es constante, y se basa en caminatas y trotes al lado del entrenador, que puede ir a pie, en bicicleta o en moto. Los galgueros citan un estudio de la Universidad de Pamplona, España, que demostró que exigir a los galgos a velocidades mayores que las humanas es beneficioso para su salud.
"Buena comida, buena limpieza y buen entrenamiento": ese es el combo que se recomienda respetar para aspirar a poder desarrollar un gran ejemplar. Todo esto, claro está, para un único fin: el mundo de las carreras. De las clandestinas, populares, excitantes, solidarias y rentables carreras, que esta semana fueron prohibidas por el Congreso de la Nación bajo la acusación de que constituyen una forma de maltrato animal.
LA ASOCIACIÓN DE GALGUEROS BONAERENSES está constituida en Campana. Su presidente, Alberto Magñe, es de Zárate, y a la comisión directiva la integran representantes de toda la región norte de la provincia. Tiene tramitada su personería jurídica en el Ministerio de Justicia de La Plata y, a través del Kennel,forma parte de la Allianz Canine Worldwide.
"No tenemos ninguna denuncia hecha en nuestra contra", asegura Magñe, sentado en una mesa de la Shell sobre la que desparramó varias carpetas con información sobre su entidad, los galgos y las competiciones.
"Antes de la prohibición, nosotros corríamos carreras de galgos. No éramos organizadores, ni criadores, ni padrilleros. Éramos simples galgueros, teníamos perros para correr", precisa.
En nuestra ciudad, hace tiempo que no se hacen carreras. Magñe cree que ya han pasado cinco o seis años desde la última. La ley provincial 12.449 prohíbe este tipo de eventos con excepción de los que se realicen en aquellos canódromos creados y habilitados. En todo Buenos Aires hay solo uno y está en Villa Gesell: el Instituto Provincial de Lotería y Casinos de la Provincia de Buenos Aires no inscribió a ninguno más.
El problema de las carreras, critican los proteccionistas, es que el perro sufre en la previa y durante ellas. Señalan que a los canes se los deja pasar hambre uno o dos días antes para sobre-estimularlos a correr el cebo de la pista. También afirman que muchos galgos son drogados para obtener una mejor performance. Que las lesiones en velocidad son recurrentes. Y que una vez que el perro ya no puede correr, el dueño lo abandona y concentra en desarrollar al siguiente.
Magñe desmiente: detalla el régimen alimenticio de los galgos, asevera que no le consta el dopping y que hay veterinarios que controlan en cada competición, e indica que las lesiones en estos ejemplares son menos frecuente que en el polo o en las carreras de caballo. Además, aclara que cuando el galgo pasó su etapa atlética, continúa ligado a su dueño para reproducción y como mascota.
"Nosotros en la provincia de Buenos Aires hace un año y pico que no corremos. Se hace alguna carrera de esas ´topadas´ como se les dice, clandestinas, como en Luján el otro día. Pero nosotros nada que ver", subraya. Dice que a los afiliados les recomienda no ir a las carreras no reglamentadas.
Sin embargo, piensa que prohibir todo este tipo de competencias no es la solución para combatir el maltrato animal perpetrado por las "ovejas negras del ambiente".
"Desde la Asociación les hemos dicho a los muchachos no vayan ahí. Y muchos no te dan bolilla porque no hay una ley. Donde haya maltratos y carreras clandestinas, yo los denunciaría, porque quiero que se pongan a derecho", remarcó.
JUAN GOMÉZ ES EL TESORERO de la entidad que agrupa a los galgueros provinciales. Excomba-tiente de Malvinas, relata que creció entre perros y que, al volver de la guerra, fueron su cable a tierra. Hoy tiene dos: un cachorro de dos años y una galgo de 12.
"Dicen que las llenamos de cría después que no corren más. ¿Sabés cuántas le saqué a ella? Dos", comenta.
El galguero cuenta que la Asociación se creó porque tenían la atención de adelantarse a una posible legislación que regularice la actividad. La amenaza de la prohibición aceleró su constitución, concluida el año pasado.
"¿Quieren cortar las carreras porque encontraron cuatro o cinco tipos que hacían las cosas mal? Nosotros formando la Asociación queríamos corregir eso. Pero si vos me mandás a la clandestinidad, no hay forma de controlar a la gente", razona.
"Hay un grupo minúsculo de galgueros que le hacen mal a la actividad. Si la regulamos, los sacamos. Sino no hay forma. No tienen que cerrar los canódromos porque haya un grupo minúsculo, porque si fuese así, tendrían que cerrar las iglesias. ¿O no hay casos de curas pedófilos? O por los políticos corruptos tendrían que cerrar el Congreso", sostiene.
SAN LUIS ES TIERRA DE LIBERTAD para los galgueros. Allí, las carreras están permitidas y legisladas. Pero Córdoba es la capital de la actividad, la sede del Gran Premio Nacional de 325 metros.
Los eventos de gran escala son apuntados por los prohibicionistas debido a las apuestas y la evasión impositiva. No obstante, los galgueros de la Asociación las minimizan y señalan que en la mayoría de las carreras, las apuestas son por uno pocos cientos de pesos que por lo general solo se lleva el ganador. "Y no ganás siempre", recuerdan.
Por otra parte, y tal vez debido justamente a su situación irregular, los organizadores redirigen parte sus ganancias a la comunidad. Se comenta que antiguamente en Campana, había un canódromo ubicado al fondo del barrio La Josefa que le daba su bufet a una cooperadora escolar distinta cada fin de semana. La ganancia era espectacular.
UNA DE LAS CARPETAS que Magñe trajo recopila ataques, agresiones, insultos y amenazas propiciados por proteccionistas a los galgueros en las redes sociales.
"Si sos galguero/a sos una mierda!!!", versa un meme creado por un sitio español, que tiene como ilustración un perro sosteniendo una escopeta y a su dueño corriendo lejos de él.
"Hijo de puta xq no haces correr a tus ijos con un bozal 1", se lee en un mensaje privado enviado, parece, a un criador.
En la selección de capturas de pantalla también figuran escraches a políticos pro-galgueros como el exintendente de Coronel Suarez, Ricardo Moccero, y los gobernadores Alberto Rodriguez Saa, Gerardo Morales y Juan Manuel De La Sota.
Goméz asevera que muchos de las críticas contra las carreras son fundamentadas "con cosas que se hacen afuera, en Estados Unidos, España, Inglaterra, Irlanda, Pakis-tán, Alemania, Australia. La gente compró lo que le vendieron", lamenta.
Y ejemplifica desarmando uno de los argumentos que apunta que los circuitos en óvalo les hacen mal a los perros, al seguir de largo y caer doblados sobre sí mismos. "En Argentina solo se corre en línea recta", contrapone.
Una usuario de Twitter aparece en la última página de la recopilación. "@proyectogalgoar los galgueros abusadores mandaron tw a Tn, pidiendo "ser escuchados"! Sinverguenzas!!".
LOS GALGUEROS CREEN que la opinión pública ha sido injusta con ellos. Consideran que, por caso, las actividades hípicas son las verdaderas disciplinas que atentan contra el bienestar animal. En especial, el polo y la doma.
"El polo es el deporte en el que más se lesionan los animales porque bum, la pelota va para allá y doblan, y bum, la pelota va para el otro lado y vuelven a doblar", afirma Gómez.
"Estaba mirando el gran premio Selección de Caballos de Carrera -cuenta Magñe- y del codo hasta la recta final el jockey le pegó 15 chirlos (al caballo). Las proteccionistas no dicen nada de eso".
"Y la fusta no es de goma eva", añade Gómez.
Más existe otra cuestión que les molesta a los galgueros y es la convicción de que prohibiendo las carreras, los proteccionistas despliegan su política de preservación animal cortando por el hilo más fino. Y más pobre.
"Ahora se corre el Dardo Rocha. Hay muchísimo dinero en juego. Se televisa para todo Latinoamérica. En los últimos metros fíjate la paliza que le pegan (al caballo) para poder llegar. Y sabés la paradoja: la que va a ir a cortar la cinta de la reinauguración del Hipódromo de La Plata, donde se invirtieron $50 millones, es la gobernadora Vidal, que está contra el maltrato animal", asevera Gómez, quien imagina "la patada a otro planeta que le darían" desde el mundo hípico a los proteccionistas si quisiesen avanzar contra esa actividad.
DE LOS 17 DIPUTADOS NACIONALES que el miércoles votaron para que continúen las carreras, quince pertenecen al Frente para la Victoria. Entre ellos se encontraba el presidente del PJ de Zárate y secretario general de la UOM regional, Abel Furlán.
Pero los galgueros no solo tienen el apoyo de asociaciones caninas y de algunos políticos: también tienen laboratorios que persiguen su mismo fin.
"Si bien el espíritu de dicho proyecto es loable e importante a ser tenido en cuenta, el mismo perjudicaría en gran medida a la industria que representamos. El galgo, como raza dentro de los caninos, genera y sostiene puestos de trabajo genuinos, siendo su número muy elevado en todo el país", expresa la Cámara de Laboratorios Argentinos Medicinales Veterinarios (Clamevet) en una carta dirigida a la diputada nacional María Gabriela Burgos, presidente de la Comisión Penal de la cámara baja del Congreso, fechada el 5 de agosto pasado.
Como conclusión, pide que el Parlamento reglamente la carrera de canes "con todos los controles que se consideren justos e imprescindibles, otorgándole el mismo valor jurídico que a otras especies".
LOS GALGUEROS AGRUPADOS en la Asociación bonaerense dejaron en manos de su abogado la presentación ante la Justicia de un recurso de amparo para frenar la prohibición que, recuerdan, todavía falta ser promulgada por el presidente Macri. Aunque habiendo contado con el acompañamiento de Cambiemos en ambos recintos legislativos, está casi descartado que el mandatario opte por vetarla.
Magñe lo sabe y se le humedecen los ojos. Cuenta que "desde chiquito" tiene perros. Para Gómez el fin de las carreras también ha sido una noticia dura. "Que te saquen esto te mata", reconoce.
Los eventos de gran escala son apuntados por los prohibicionistas debido a las apuestas y la evasión impositiva. No obstante, los galgueros de la Asociación las minimizan.
LOS GALGUEROS TAMBIÉN SE MOVILIZARON AL CONGRESO DE LA NACIÓN EN RECHAZO A LA LEY VOTADA.



