Tengo sentimientos encontrados como la mayoría de los argentinos en estos momentos que desde hace tanto tiempo venimos arrastrando, con dolor, con horror, con bronca e impotencia. Un desorden dentro del país y el mundo, muy difícil de revertir y que hace que en estos días tan importantes para el espíritu nos encuentre más desconcertados que nunca, porque encontramos la paz de espiritu que tanto necesitamos. Y el pueblo no puede más, vivimos con miedo además de todas las cosas que nos pasan y que estamos al borde de la histeria y de los malos pensamientos, como pedir ¨pena de muerte¨ para los desmadrados que afloran por todas partes y con lo que no estoy de acuerdo, personalmente y discuto a menudo con muchos que piensan que esto es la única solución a tanto crimen impune.
Si, la casa, nuestro país y el mundo no están en orden y en acecho estan los que esperan para entrar de prepo y volver a mandar para matar también y eso ya lo vivimos y lo que estamos necesitando es paz desde nuestros espíritus a pesar de todo, sin volvernos resignados o conformistas, sino tratando de hacer algo en conjunto por el bien común y no olvidar a la gente que amas y estar a su lado en las buenas y las malas.
Por eso te regalo esta historia que me llegó en Pascua.
ME HE PROPUESTO
¨Me he propuesto llegar arriba, cueste lo que cueste, alcanzar esa cima superando todos los obstáculos que se me presenten, inclemencias del tiempo, barreras naturales que dificulten el ascenso, luchar contra el tiempo, pues no importa lo que tarde, lo importante es llegar.
Si tuviera alas todo sería mas fácil, pero Dios así lo ha querido, a la hora de crearnos ha decidido que no podamos volar, al menos por nuestros propios medios, por eso el camino he de hacerlo a pie, algunas veces ayudado por mis manos y otras, agarrándome de alguna cuerda que alguien ha decidido echarme. Cada metro que asciendo voy notando la tranquilidad que se respira, ese aire puro que llena mis pulmones limpiándolos de todas las impurezas que cada día recibimos, esa paz que llena mis oidos y penetra dentro de mi haciéndome soñar esa linda visión que a través de mis pupilas soy capaz de captar hasta allá donde termina el horizonte.
Todo es como un sueño, un sueño decorado por un estilista con muy buen gusto que compagina muy bien la combinación de colores; desde el verde oscuro de los altos pinos al azul claro del lejano cielo, desde el blanco inmaculado de la nieve allí en lo alto de la montaña hasta el amarillo de los campos de trigo en la llanura.
Lánzate a la aventura, asciende por tu montaña, no temas, pues te ha de pasar, solamente quizás descubras que la vida está ahí, esperando por nosotros para que podamos ver aveces, los sueños se hacen realidad. Lánzate, sueña, pero sobre todo VIVE y ayuda a todo el que ha doblado su rodilla y muéstrale las maravillas que Dios nos ha regalado!!!
Te gusto? Y si nos proponemos en estas Pascuas, tratar de salir hacia arriba? un gran abrazo.
Marta Chaile



