InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
sábado, 08/ago/2026 - 20:56
 
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 11/abr/2004 de La Auténtica Defensa.

Mirada Animal
Pekinés




Hoy vamos a presentar una raza pequeña que nos muestra a través de su historia el por qué de su carácter aristocrático. El perro Pekinés es uno de los más elegidos a la hora de decidir incorporar una mascota a la familia por ser una excelente raza de compañía, aunque los que lo conocen saben que no le faltan atributos para ser un muy buen guardián.

Una leyenda nos relata su origen. Cierto día un león se enamoró de una pequeña mona. Al darse cuenta de que su amor era imposible, acudió a pedirle ayuda a un mago. El mago Hai-Ho, conmovido, le dio al león el tamaño de su pequeña amada, sin quitarle la dignidad y la fuerza. De esta unión (entre el pequeño león y la mona), nacieron los primeros Pekineses. Esta es la leyenda, pero la verdadera historia encuentra sus raíces aproximadamente 500 años antes de nuestra era.

Este perro de origen Chino nació entre los emperadores, durante muchas generaciones su crianza sólo se llevó a cabo en el Palacio Imperial, siendo el Emperador el único autorizado a poseer un ejemplar, o en su defecto, a regalar uno. Se consideraba que el Pekinés poseía un origen divino, por ende era sagrado, a tal punto que se demandaba a la gente ¨común¨ que no lo saludaba con una reverencia y su robo implicaba la pena de muerte.

Bajo la influencia del budismo, la imagen del león que es la de Buda, convierte al Pekinés en la imagen viva de Dios. Resulta muy interesante saber que cada color, cada tono de pelaje, tenía un valor propio, incluso se les criaba para obtener tonos de pelaje acordes con el vestuario de la corte. Una de las principales razones de que su tamaño fuera cada vez menor era que las cortesanas transportaban a los perros en las mangas de sus vestidos. Con respecto a ello, en el principio de la crianza, en la corte China se podían diferenciar dos tamaños. El perro de tamaño más pequeño, se conocía como el Perro Chino de Manga debido a que eran transportados en las mangas de los kimonos con el fin de calentar las manos en los días más fríos. Los perros de tamaño más grande eran utilizados para la Guardia Imperial.

No existen datos precisos acerca de cuáles fueron las razas que contribuyeron a la creación del Pekinés, aunque algunos plantean que puede notarse en esta raza la impronta de los pequeños Perros Tai, los cuales se caracterizaban por un diminuto tamaño que le permitía permanecer debajo de las mesas, que en Oriente son muy bajas debido a que las personas se sientan en el suelo.

La inexistencia de estos datos se ve relacionada a los cambios políticos y culturales; y a que el emperador Shin Huang-Ti, quemó todos los libros del palacio, incluyendo aquellos en donde se encontraban asentados los orígenes de esta raza.

Pero si bien esta raza es originaria de China, fue en Inglaterra donde se vislumbró el desarrollo de la misma.

A mediados de 1800 el Palacio Imperial fue tomado por soldados británicos. Un oficial tomó cinco perros, salvándolos de la muerte. Los chinos habían decidido sacrificarlos para evitar que los Pekineses cayeran en manos de los occidentales. De los cinco ejemplares que se salvaron, uno fue entregado a la Reina Victoria. A partir de los años 1890, se comienza a criarlos en el Reino Unido. Desde su ingreso a Europa, esta raza se convirtió en una de las preferidas por las clases sociales privilegiadas.

Se considera que los primeros estándares de la raza fueron redactados por la Emperatriz Tsu-Hsi, donde se encuentran además de textos, varios dibujos. Esto tuvo lugar en el momento de máximo esplendor de la raza dentro de la corte China a partir de 1820 aproximadamente. Existe también una constancia de que en aquella época se dictaba diariamente el menú de los Pekineses.

El Pekinés es un perro sumamente cariñoso con su familia, sobre todo con aquel que considere su amo. Es un perro inteligente y, como lo expresamos al comienzo, además de ser un excelente perro de compañía es muy guardián, dará su voz de alerta cada vez que perciba la presencia de un extraño cerca de su territorio. Pese a su pequeño tamaño demuestra ser muy valiente y no teme a la hora de enfrentar a quien se convierta en su enemigo. Es un perro que espera ser consentido y mimado. Desconoce el miedo y le encanta tener con qué jugar. Aunque le gustan los niños, se siente mejor con los adultos que lo atienden. El Pekinés suele aprender con facilidad.

Por su tamaño y carácter es un perro ideal para vivir en un departamento.

En lo que hace al estándar, el peso de los Pekineses no debe exceder los 5 kg. en los machos, ni los 5,5 kg. en las hembras. Estos perros son pequeños, pero sorprendentemente pesados cuando se los levanta debido a la osamenta pesada y la estructura corporal fuerte, que son esenciales en la raza. La altura de esta raza ronda entre los 22 y 25 cm.

Hasta aquí la presentación de esta raza. Si desean hacernos alguna consulta o sugerencia pueden escribir a nuestra dirección de correo electrónico.

Nos despedimos hasta el próximo domingo deseándoles Muy Felices Pascuas.

Centro de Zooterapia Campana

www.zooterapia-campana.com.ar

zooterapia@argentina.com


 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-