En la presente columna, me gustaría compartir un artículo del diario "La Nación" (versión digital), perteneciente a la periodista Luciana Vázquez y corresponde al día martes 15 de noviembre de 2016. El título del mismo: "Cambiarán el modo de enseñar a leer y a escribir. El gobierno quiere aplicar la conciencia fonológica". La periodista nos adelanta los nuevos cambios que se producirán en la metodología de la enseñanza de la lecto- escritura en nuestro país. A continuación, transcribo una parte de dicho artículo.
"El modo en que nuestros hijos aprenderán a leer y a escribir está a punto de cambiar en la Argentina. El Ministerio de Educación avanza en su decisión de impulsar una metodología de alfabetización diferente de la que, desde hace 30 años, domina en el aprendizaje de la lecto- escritura de la mayoría de los chicos del país y que, según muchos especialistas, genera serios problemas de repitencia y abandono.
La nueva metodología es conocida en el mundo académico como "conciencia fonológica", una perspectiva de alfabetización que se enfoca en la oralidad y los sonidos de las palabras para el dominio de la escritura y la lectura. Hasta ahora el marco conceptual dominante fue el de la psicogenética, sobre todo en la ciudad y en la provincia de Buenos Aires, una perspectiva de alfabetización constructivista que supone que los chicos aprenden a partir de enfrentarse con diversas experiencias culturales de escritura. (…)
¿Pero qué diferencia a cada una de esas metodologías? "Desde la perspectiva de la conciencia fonológica, sabemos que no emitimos sonidos aislados al hablar, sino sílabas. Los chicos identifican primero las sílabas, pero el gran objetivo de la alfabetización es el acceso al fonema. El desafío es que el maestro intervenga para que sean capaces de desarmar cada sílaba y aislar cada fonema", explica Beatriz Diuk -investigadora del Conicet-.
Se trata de que los chicos sean capaces de encontrar la correspondencia entre un fonema y su letra. El punto de partida es la oralidad.
Del lado de la perspectiva psicogenética, el proceso de alfabetización tiene un inicio bien distinto: la interacción con estímulos de escritura. "Los chicos van pensando el sistema de escritura en interacción con lo que el medio les va proveyendo en términos de experiencias culturales con los sistemas de escrituras." Así describe la directora de la maestría en Escritura y Alfabetización de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Mirta Castedo. La creadora de la perspectiva psicogenética es Emilia Ferreiro, psicóloga y pedagoga radicada en México, discípula de Jean Piaget, una leyenda en el mundo de la enseñanza de la lectoescritura en América latina.
¿Cómo se diferencia el trabajo del maestro en el aula en cada caso? "La conciencia fonológica exige muchas intervenciones del maestro y muy precisas: apoya la escritura prolongando los sonidos de las palabras. El alumno escribe esos sonidos que el maestro prolonga para enseñar la correspondencia entre el fonema y su representación visual", detalla Diuk.
Los críticos tachan la "conciencia fonológica" de mero entrenamiento y de conductista. En el caso de la psicogenética, "el maestro introduce a los chicos en la cultura escrita desde el primer día sin piedad", afirma Castedo. Lectura de maestros a los chicos. Mucha lectura de los chicos. Y alentarlos a escribir como salga. Y un maestro que intervenga para que detecten los "índices" de escritura, suerte de patrones en la formación de las palabras.
Los defensores de la "conciencia fonológica" están convencidos de que ese tipo de inmersión en la escritura no conduce a la alfabetización.
Otra crítica contra la psicogenética es su falta de efectividad para alfabetizar a los chicos de sectores vulnerables. Para Ana María Borzone -investigadora del Conicet-, "es una metodología que hace más pobres a los pobres". Diuk explica: "Los chicos que tienen menos oportunidades extraescolares necesitan que la escuela haga un trabajo sistemático para ayudarlos a acceder al fonema".
Entre los argumentos a favor de la "conciencia fonológica" los especialistas señalan su alineamiento con los procesos cognitivos en el cerebro. "Estamos trabajando con el Ineco -Instituto de Neurología Cognitiva- en qué tienen las neurociencias para decir sobre cómo aprende el cerebro", explica Mercedes Miguel -secretaria de Innovación y Calidad educativa de la Nación-. (…)"
Ana Carolina Erregarena - Licenciada en Letras (UBA, 1999)



