En gaélico, el idioma de los celtas, significa Amigo del Alma. Para ésa tradición aquél que es capaz de ser tu Anam Cara, no sólo guarda tus secretos, te devuelve la sonrisa en los momentos difíciles, sino que puede salvarte de los peligros, incluso de la muerte. Tan importante era la amistad para ése pueblo, que la honraban con ésta oración, llamada La Bendición del Anam Cara.
Aprende a ser amigo de ti mismo.
Busca el lugar de tu alma dónde mora el amor, el calor y el perdón.
Encontrando ése lugar, cambia tu vida.
Transforma lo negativo que hay en ti, distante y frío.
Comparte los tesoros que encuentres en el camino.
Que nunca estés solo.
Que no pierdas de vista el nido amable del Anam Cara.
Que el calendario no nos impida celebrar la amistad cuando se nos antoje. Feliz día, queridos panópticos. Les agradezco la amistad silenciosa que me brindan.



