Es una de las etapas más bonitas de la ruta, no en vano, muchos caminantes inician su peregrinación precisamente en el Santuario del Cebreiro.
Si se tiene la suerte de acertar un día despejado, pues es zona de muchas nieblas, las vistas desde estas cumbres son maravillosas.
El paisaje verde brillante, la mirada que se pierde en el infinito y desde lo alto poder apreciar las sendas recorridas y las por recorrer.
Para salir de Cebreiro se puede ir por el costado de la ruta que va a Triacastela o tomar una senda a la izquierda, que discurre por un agradable bosque, y aunque asciende a una pequeña colina, resulta mucho más atractiva esta última alternativa.
Enseguida por un leve descenso se llega a Liñares, pequeña localidad que se salva por el centro y a la izquierda de la carretera. Se sigue por el asfalto y como a un kilómetro se alcanza el alto de San Roque, donde un gran monumento al peregrino, obliga a hacer una parada y una foto para el recuerdo.
Divisamos una gran estatua sobre un pedestal de piedra. Es el Alto de San Roque, un puerto de montaña a 1270 m. La estatua representa un peregrino en dirección a Santiago.
A partir de este punto, se toma una ruta a la derecha, especialmente diseñada para caminantes, sin dejarla llegaremos a Triacastela pasando antes por las pequeñas localidades de Hospital, Alto do Poio, Fonfría y Viduedo.
Hasta el alto Do Poio es un suave y continuo ascenso, exceptuando los últimos 500 metros, que son de una gran dureza. Del Poio a Triacastela es un permanente descenso, suave hasta Viduedo y con mayor inclinación a partir de este último núcleo de población. En este tramo final de 6.5 kilómetros, la senda se transforma en un magnifico mirador, la vista se recrea y el peregrino siente que vuela. La sensación sólo se explica viviéndola.
Antes de llegar a Triacastela se pasa por dos diminutas poblaciones: Filloval y As Pasantes. En la entrada de esta última, un anciano y enorme Castaño recibe a los viajeros. Finalmente, se accede a la meta, por una Corredoira empedrada entre castaños y arbustos, que dan cobijo y buena sombra.
Advertir que precisamente en el mismo Triacastela, el peregrino deberá decidir si toma el descenso hacia Samos o prefiere seguir la variante de San Xil, que conduce directamente a Sarria, dejando el Monasterio de Samos para otra ocasión.
Alto de San Roque
Triacastela: Iglesia de Santiago
Reconstrucción de otra anterior mucho más antigua de hechura románica, que se halla a pie del Camino.
Presenta una nave rectangular y ábside de tramo recto con testero semicircular. La planta es románica La cubierta, de bóveda de cañón. Lo más interesante es la torre cuadrada situada a los pies del templo y realizada en el siglo XVIII, época en la que asimismo se renueva la nave.



