Es este el último tramo que se recorre prácticamente por ciudad. Recorrido urbano, bien señalizado que sigue la traza histórica.
La mochila no pesa, las endurecidas piernas parecen volar sobre el asfalto. Apenas algún anciano se fija en el paso del peregrino, pero él siente millones de aplausos en lo más íntimo de su corazón.
Lo clásico es llegar a la Catedral, dar un fuerte abrazo al Santo (si salimos tempranos no tendremos que hacer largas colas) y coger un buen sitio para la "Misa del Peregrino".
Luego, buscar el Centro de los Peregrinos para; credencial sellada en mano, ir en búsqueda de la tan ansiada "Compostelana" que con nuestro nombre en latín; dará cuenta que formamos parte de ese grupo de aventureros, caminantes, fieles... no importa cuál fuere el motivo que nos ha impulsado; que hemos recorrido el más famoso de los Caminos de Santiago, surcando de Oeste a Este la península ibérica. La Oficina de Atención al Peregrino está en la Rúa Carretas 33, a unos 200 metros de la Catedral.
La emoción y los sentimientos que le embargan, no se pueden describir, atrás quedaron la dureza y grandeza del Camino con todas sus vivencias. Nada es comparable.
VISITAR LA CATEDRAL DE SANTIAGO
La Catedral de Santiago es el símbolo de la ciudad y de la peregrinación. Está abierta todos los días del año, de 07:00 a 20:30 horas. El acceso es gratuito, excepto al Museo, el Archivo o los Tejados, a los que se puede subir en una visita guiada.
El templo comenzó a construirse en el año 1075 bajo el reinado de Alfonso VI, y desde entonces fue tomando forma con la aportación de diferentes Maestros: Bernardo el Viejo, Roberto, Esteban, o el Maestro Mateo, el famoso creador del gran Pórtico de la Gloria. Se consagra en 1211 y a lo largo de los siguientes siglos va incorporando nuevos estilos artísticos como el Claustro renacentista, la fachada barroca del Obradoiro o la neoclásica de la Azabachería
Aunque toda la Catedral es una joya, en la visita al interior hay varias partes que no te puedes perder:
- El sepulcro del Apóstol, bajo el altar mayor. Una urna de plata alberga según la tradición el sepulcro del Apóstol y sus discípulos Atanasio y Teodoro. La cripta fue reformada para darle acceso y que los fieles y visitantes puedan contemplar el arca con las reliquias bajando por unas escaleras laterales.
- El altar está presidido por la figura de Santiago peregrino, al que se puede subir por su parte posterior para dar el tradicional abrazo al Santo.
- Tampoco se puede concebir una visita a la Catedral de Santiago sin contemplar el fabuloso Pórtico de la Gloria, realizado por el Mestre Mateo a mediados del siglo XII en granito policromado. Considerada obra cumbre del arte hispánico del momento, recoge iconos que muestran el Apocalipsis, en un estilo de transición hacia el gótico, en tres arcos de medio punto.
- Justo detrás, la figura del Maestro Mateo, el llamado "Santo dos Croques", mirando hacia la nave principal. Por la perfección del Pórtico, surgió la costumbre de darse tres cabezazos en la frente de la escultura para recibir su sabiduría (de ahí que se le conozca como "santo de los croques"). Hoy en día está cercado para evitar su deterioro.
- Además del altar mayor, la Catedral cuenta con 19 capillas, destacando entre ellas la de la Corticela, del siglo IX, anexada al templo, la "parroquia para peregrinos y extranjeros" donde se celebra misa todos los días a las 11:15. En ella existe una antigua tradición para depositar "los deseos escritos" en un papel en una cesta debajo de la imagen de Jesús en el huerto de los Olivos.
VISTA DE LA CATEDRAL DE SANTIAGO DE COMPOSTELA.
EL BOTAFUMEIRO
Uno de los símbolos más famosos de la Catedral es el Botafumeiro, el incensario de 1,50 metros y 50 kg que se mueve por un sistema de poleas tiradas por ocho hombres (los "tiraboleiros") alcanzando una gran velocidad.
El botafumeiro se puede ver al finalizar algunas eucaristías en fechas señaladas como el 6 de enero, el Domingo de Resurrección, el día de la Ascensión, el 23 de mayo, día de la aparición del Apóstol en la Batalla de Clavijo, en Pentecostés, el 25 de julio, el 1 de noviembre, el 8 de diciembre, en Navidad, y el día del traslado de los restos del Apóstol, el 30 de diciembre.
Además, todos los viernes del año (excepto Viernes Santo) funciona como "Ofrenda del Peregrino" durante la misa de las 19:30 horas.
EL "BOTAFUMEIRO" EN ACCION, ACCIONADO POR POLEAS LIBERA GRAN CANTIDAD DE HUMO DE INCIENSO
QUÉ VER EN SANTIAGO DE COMPOSTELA
Santiago de Compostela merece una visita a fondo, ya que son muchos los atractivos arquitectónicos, históricos, culturales y de ocio que ofrece. Es la capital de Galicia, con cerca de cien mil habitantes, y se articula en torno a dos partes diferenciadas, la zona vieja, con la Plaza del Obradoiro como epicentro, declarada Patrimonio de la Humanidad, y la parte nueva, con el Ensanche, los campus universitarios y los barrios periféricos.
Si tienes solo un día, rodea la Catedral y piérdete por la zona vieja: Asómbrate con el esplendor de la Plaza del Obradoiro: con la fachada barroca de la Catedral, con el Hostal de los Reyes Católicos (antiguo hospital de peregrinos, hoy Parador), el Pazo de Raxoi, actual sede del Ayuntamiento, y la Universidad. Asómate a una esquina de la Plaza y verás la calle de las Huertas y la Iglesia "de las 4 sotas" para descubrir las figuras que le dan este popular nombre. Busca las patas de los Caballos en la fuente de Praterías y persigue la sombra nocturna del peregrino en la Plaza de la Quintana, donde también puedes encontrar la Puerta Santa. Entra a la Catedral, abraza al Santo y disfruta de la majestuosidad del Pórtico de la Gloria. Toma un café al sol en Cervantes o un vermú en la plaza de la Pescadería Vella. Descubre el trabajo de la plata y el azabache en los talleres y tiendas del casco antiguo.
Descubre el encanto del Mercado de Abastos: Es el segundo lugar más visitado de la ciudad, después de la Catedral. Ocho bonitas naves de granito recogen lo mejor de la famosa gastronomía gallega: el producto fresco. Frutas, verduras, quesos, pescado, carne, etc. comercializadas por vendedores y por sus mismos productores, en un "supermercado" tradicional que conserva la esencia y el amor por la buena mesa, conocido como "la Plaza". Si quieres, puedes comprar algunos de los productos y te los prepararán en uno de sus puestos para que puedas degustar lo que tú elijas.
Acércate hasta la Alameda: Al final del Paseo de los Leones encontrarás, el llamado "Eucalipto del Amor", que tiene un banco de madera alrededor desde el que hay unas vistas estupendas de la Catedral y la Zona vieja.
Tómate un vino: Disfruta de la gran oferta hostelera de la ciudad. Vinos, tapas, pulpo, empanada, caldo… Hay multitud de locales, con cartas de todos los precios, para gozar del buen comer y beber y para brindar con los numerosos peregrinos y vecinos que día a día se encuentran allí.
LA CATEDRAL DESDE EL PARQUE DE LA ALAMEDA, JUNTO AL EUCALIPTUS DE LOS ENAMORADOS.



