Este asunto de haber nacido mujer no es algo fácil de resolver. Primero porque no es un problema, aunque confieso que nos damos cuenta todas lo más simple que es el mundo para ellos. Segundo porque todo lo nuestro va hacia una dirección quasi opuesta a la de los varones. Nuestros órganos genitales van hacia dentro, los de ellos hacia afuera, nuestra característica principal es la flexibilidad y la resistencia cuando la de ellos es la fuerza bruta, nuestro reloj es la Luna, el de ellos el Sol. Sin embargo, haber nacido en una región del mundo y en una época en dónde se van igualando de a poco las condiciones sociales para uno y para otro (aunque falta mucho para que eso se dé) nos hace privilegiadas. Haber "ganado la calle" obteniendo el derecho al voto, ser aceptadas en las universidades y en las instituciones antes lideradas solamente por hombres han sido conquistas históricas.
No obstante, utilizando el lente panóptico, observamos con espanto que hemos perdido la protección del varón . Por algún motivo inconfesable ellos se han vuelto nuestros enemigos. No hablo en lo particular, sino en lo colectivo. Hay una guerra sucia en la que las mujeres vamos sin armas y ellos van portando sus revólveres, alcoholes de quemar y sus puñales. Cuídennos, señores. No olviden que todos ustedes han nacido de un vientre materno.



