La vida escolar es una parte importante en la vida de un niño. Del estado de salud, de la estructura de su personalidad y del ambiente va a depender que puedan lograr una buena adaptación a la escuela. Por eso que consideramos factores que influyen en las dificultades de aprendizaje. Estos coexisten, es decir que actúan sobre sí, pudiendo existir el predominio de alguno sobre otro:
Factores orgánicos: Es fundamental la integridad anatómica y de funcionamiento de los órganos del cuerpo.
Factores emocionales o psicógenos: Puede observarse una inhibición, que se puede considerar como una restricción a nivel yoico. Hay una represión de la operación de aprender, por predominio del proceso primario. Esta inhibición puede ser global o parcial.
Factores socio-culturales: Aquí no hablamos de trastornos de aprendijaje sino de problemas escolares. Estos se deben a la institución escuela, al vínculo con la maestra, al método de enseñanza, etc.
Factores madurativos evolutivos: Se refieren a las posibilidades innatas independientes del desarrollo y del medio.
En síntesis, vamos a considerar las series complementarias de Freud. Según este, hay tres series de causas que no actúan independientemente, sino que lo que actúa es la resultante de la interacción entre ellas. Son:
Factores hereditarios y congénitos, los que junto con las experiencias infantiles, producen una cierta disposición que frente a un factor desencadenante produce un efecto: el síntoma (dificultad en el aprendizaje).
Según Jorge Visca hay tres grados de desviaciones del aprendizaje: 1) detenimiento global del aprender: cuando se da en todas las areas, y es sincrónico; 2) imposibilidad absoluta para el aprendizaje de un área. Por ejemplo: alexia; 3) dificultad parcial. Ej: dislexia, disgrafia, etc.
Según Leo Kanner, las causas de los problemas de aprendizaje se pueden englobar así: 1) impedimentos físicos, 2) perturbaciones afectivas, 3) insuficiencia intelectual, y 4) incapacidad específica: dislexia, etc.
Es importante detectarlos a tiempo para poder encauzarlos. Los problemas de aprendizaje se presentan como síntomas de cuadros psicopatológicos.
Discalculia: Dificultad para calcular. En la etapa preescolar, el niño tiene que adquirir los elementos que lo van a llevar a la nociones de número, unidad, cantidad, pasando de los elementos figurativos a los no figurativos, de coordenadas espaciales y temporales. Según Piaget: seriación, correspondencia y clasificación. Es una dificultad parcial en el aprendizaje.
Trastornos del lenguaje
Debemos tener en cuenta la etapa evolutiva: 2 a 6 años. Aparece el lenguaje interno y su identificación con el lenguaje verbal.
Podemos dividir los problemas del lenguaje en: 1) deficiencia en la integración del lenguaje; 2) deficiencia en la organización del lenguaje; 3) deficiencia del lenguaje ya organizado. Quirós dice que puede haber fallas: a) psicológicas, b) neurológicas, y c) neuropsicológicas.
Hay dos grados diferentes de alteración: 1) el niño que no comienza a hablar: afasia dada por una perturbación neurológica o psicosis: autismo precoz; 2) alteraciones del lenguaje. Aquí encontramos:
Tartamudez: alteración del ritmo de la emisión de la palabra.
Dislexia: dificultad para leer (omisión, inversión y confusión de letras y palabras); disgrafia: dificultad para escribir (omisión, confusión e inversión de letras y palabras); disintaxia: dificultad en la redacción; disortografía: errores y fallas de ortografía; discaligrafía: mala letra por dificultades psicomotoras.
Dislalia: deficiencia en la pronunciación.
Disartria: trastorno de los movimientos articulatorios de las palabras, sin perturbación de los movimientos articulatorios aislados.
Cuando todas estas perturbaciones van acompañadas por signos o síntomas psicomotores y neurológicos, se las llama disfasia. Pueden darse en forma pura, sin acompañamiento de otros síntomas, y obedecen predominantemente a causas psicológicas y sociales. Pero cuando van acompañadas de signos neurológicos, la causa más frecuente es la disfunción cerebral mínima.
Quirós las denomina síndrome complejo, por presentarse casi siempre en forma combinada. Cuanto mayor sea el compromiso neurológico y motor, mayor es la deficiencia y la posibilidad de recuperación.
Según Leo Kanner, el habla es una función compleja. El hecho de que se pueda hablar bien depende: 1) de ciertas zonas cerebrales; 2) del aparato auditivo; 3) de los órganos de la articulación y la fonación; 4) de la inteligencia; 5) de la comprensión y factores afectivos que influyen en el ritmo, la sensibilidad y la simbolización. Las perturbaciones de cualquiera de estas zonas estorba el funcionamiento del lenguaje.
Según este autor, una clasificación de estos problemas dependería de la etiología, y por lo tanto sería imposible ya que hay defectos del habla que obedecen a varias causas coexistentes.
Según Kanner, se podrían clasificar en:
1) Falta de habla: mutismo. Se da en los sordos, esquizofrénicos, idiotas, y si es temporario obedece a ataques histéricos.
2) Iniciación demorada del habla: niños que tardan en hablar. Puede ser por retraso mental o por dificultad para aceptar el crecimiento.
3) Trastornos de la articulación: es la omisión o reemplazo de ciertos sonidos por otros: ceceo, rotacismo, etc.
4) Trastornos de la fonación: pueden deberse a afecciones locales (cuerdas vocales), del sistema nevioso, perturbaciones endocrinas o perturbaciones afectivas.
5) Trastornos del ritmo: tartamudeo. Son los trastornos en el ritmo del lenguaje. La emisión de la palabra se desordena por vacilaciones, repeticiones o prologaciones del sonido. El periodo en que se inicia es de 2 a 5 años. En cuanto a su clasificación, puede ser nerviosa o respiratoria. No hay concomitancia de trastornos neurológicos. La tartamudez tiene una íntima relación con defectuosas adaptaciones y de la personalidad, frecuentemente expresados por rasgos compulsivos y obsesivos.
6) Trastornos de la comprensión: afasia auditiva, no comprende el lenguaje hablado.
7) Trastornos de la simbolización: se habla de afasia motora. Afasia receptiva (no comprende a los demás), afasia expresiva (dificultad para expresarse por medio de la palabra).
Trastornos de la percepción
Hasta la edad preescolar, hay trastornos casi normales, apareciendo como más o menos aislados. Los trastornos perceptuales, principalmente auditivos y visuales, provocan deficiencias en la atención. Atención y percepción son dos fenómenos psicológicos que guardan estrecha relación entre sí, se complementan.
En lo que se refiere a la memoria, ésta también guarda estrechas relaciones con las respuestas perceptuales, principalmente cuando dichas respuestas son referidas al lenguaje, el aprendizaje y la adaptación. Estas funciones no están relacionadas con la inteligencia. Por atención entendemos la capacidad para centralizar la percepción en un estímulo escogido y la prescindencia de otros estímulos que puedan distraer.
Se pueden señalar los siguientes grupos de anormalidades psicosensoriales:
1) Modificación de la cantidad de percepción, es decir, cambios cuantitativos de la percepción. Puede darse una pérdida, una disminución o una exageración. Puede ser temporal, y entonces se habla de mayor influencia de los factores psicológicos. Ejemplos: ataques de asma, de histeria, estados alérgicos, psicosis, etc. Cuando es total, se habla de lesión orgánica, deficiencia sensorial genética, etc.
2) Errores de interpretación de las percepciones sensoriales: el problema es una mala interpretación. La sensación de los objetos percibidos puede ser deformada por: a) Parestesia: es una sensación tergiversada, como las impresiones de entumecimiento, hormigueo, picazón, quemadura, ardor. Aparece en niños histéricos e hipocondríacos. b) Ilusión: es la percepción desfigurada o errónea de objetos reales. En los niños pequeños son normales las ilusiones ópticas, como no distinguir claramente el palo del caballo con el cual están jugando, pero a partir de los 5 años, con la pérdida del pensamiento mágico se tiene que lograr la discriminación clara de la fantasía (juego) de la realidad. La ilusión es frecuente en estados de pánico. c) Sensación de irrealidad: es muy rara en los niños. Al enfermo le aparecen cosas irreales, distintas de las que percibe. Se da cuenta de ello y por eso va acompañada de angustia.
3) Percepción de objetos inexistentes: alucinaciones. Son impresiones sensoriales sin estímulo externo, como por ejemplo voces, visiones, etc. El niño en el juego se podría decir que alucina cuando cree que maneja todo (pensamiento mágico). Los niños normales se dan cuenta de la irrealidad, pero los psicóticos no logran diferenciarla de la fantasía.
Gnosia: Es la facultad de percibir y reconocer, tanto en lo relativo a objetos externos como al propio cuerpo. Agnosia es la dificultad en esta facultad. Hay diferentes tipos de agnosias, siendo las que han merecido más atención las digitales y las manuales.
Trastornos del esquema corporal
La noción de esquema corporal tiene su origen a principios de siglo con Henry Head, quien introdujo el concepto de modelo postural o imagen. El entiende que todo individuo tiene un modelo postural, dado por los cambios posturales y las imágenes visuales. Los cambios posturales informarían básicamente sobre el cuerpo, y la visión daría información sobre el espacio circundante y las relaciones del espacio con el cuerpo. Schilder, basándose en Head, agrega que la imagen corporal es la representación mental del propio cuerpo, y dice que no se trata de una mera percepción, como decía Head, sino de la integración de diferentes gestalten. Schilder habla de una gestalt biológica y de una gestalt en continua modificación.
La gestalt biológica sería estable: depende de factores hereditarios y genéticos, mientras que la gestalt en continua modificación depende de las impresiones sensoriales y motrices y de los factores sociales-ambientales y libidinosos. Entiéndase bien que la imagen corporal schilderiana es una resultante de todos estos factores; no una suma, sino la conformación de una nueva gestalt, unitaria, integral y personal para cada individuo.
La formación del esquema corporal lleva implícita la noción de relación con el exterior, en un doble sentido: espacial y temporal. Por eso decimos que el conocimiento del cuerpo y el conocimiento del espacio se llevan a cabo, a través de la postura, de los movimientos y de las percepciones propio y exteroceptivas. Hay una coexistencia de las perturbaciones: en el esquema corporal, en las relaciones espacio-temporales, en las alteraciones psicomotrices y en las deficiencias en el lenguaje. Todas estas llevan a las dificultades en el proceso de aprendizaje.
Sólo las separamos para un análisis artificial. Los trastornos del esquema corporal no se presentan como un síntoma aislado, sino dentro de un cuadro completo con fallas motrices y perceptuales. Recién después de los 18 meses de vida se pueden evaluar los trastornos del esquema corporal.
Hay diferentes maneras de analizar y concebir el esquema corporal, según desde el punto de vista que se lo mire. Nosotros vamos a tratar de integrar el neurológico, el fenomenológico y el psicológico.
Por ello vamos a clasificar los desórdenes del esquema corporal en dos grupos:
1) Desórdenes motivados por una mala organización del conocimiento corporal.
Hay diversas causas que impiden el conocimiento del cuerpo.
Alteraciones en la percepción propio y exteroceptiva, especialmente la visual y táctil. Varios autores coinciden que los ciegos de nacimiento tienen alterado su esquema corporal. En las parálisis cerebrales hay una discriminación táctil disminuída.
Los retrasados mentales tampoco llegan a integrar todas las partes de su cuerpo. Diversos autores hicieron una correlación entre el coocimiento de los dedos como la base de la noción de número que el niño adquirirá.
En la psicosis las diferentes partes del cuerpo adquieren distinta significación.
Todas las fallas en el conocimiento del cuerpo están relacionadas con una mala organización espacial, trastornos en la lateralización y en la representación, es decir, no se puede situar el cuerpo como un objeto en un campo, en un espacio en relación con otros.
2) Desórdenes de la conciencia del cuerpo y de las vivencias corporales.
Estos trastornos son polimorfos, y lo que tienen en común es el hecho de referirse al cuerpo. Encontramos: a) Alucinosis de cuerpo completo: se da en niños que han sufrido amputaciones tempranas de un miembro o de nacimiento; tienen la ilusión de tener el cuerpo completo. Es una experiencia subjetiva y se la llama ´miembro fantasma´. b) Hemiasomatognosia: se da en niños con parálisis, donde hay una indiferenciación entre los miembros enfermos y sanos. c) Trastornos corporales ilusorios: se caracterizan por sensaciones de hinchazón o reducción del cuerpo o de ausencia de algún miembro o cambio erróneo. Se da en los estados epilépticos, bajo efectos de drogas, en estados tóxicoinfecciosos y estados de pánico o ansiedad. d) Falseamientos de las necesidades corporales: se caracterizan por el rechazo a los estímulos corporales como el hambre, el cansancio, etc. Aparece en los estados de psicosis. e) Fenómeno de despersonalización: se caracteriza por el no reconocimiento de la persona en su totalidad, forma y límites, y va acompañado de sentimientos de desintegración y trastornos en la identidad, dándose en casos de psicosis y perversión.
La Asociación Dame Una Mano, extiende sus servicios a la comunidad conformando un equipo interdisciplinario compuesto por Psicólogos y Psicopedagogos, para abordar dicha problemática.
Proponiendo una visión diferente del abordaje del sujeto al que se le desea brindar una asistencia integrada a partir de diferentes técnicas y recursos, utilizando como herramienta fundamental el juego como mediador del conocimiento.
Para mayor información dirigirse a la sede de ADUM (Mitre 526- Campana). Tel. 03489-423350. En los horarios de Lunes a Viernes de 09:00 a 12:00hs. y de 16:30 a 20:00hs.



