Sus obras fueron expuestas en Mercedes, Pilar, Luján y Capilla del Señor. Este año tiene prevista una muestra en Los Cardales.
Rosita Otero descubrió de grande su vocación por las artes plásticas. Siempre le gustaron las manualidades, y toda la vida se las arregló para hacer cosas creativas con las manos, pero hace 20 años empezó a pintar, y así, el fruto de sus manos pasó a otro plano.
"Mi pintura siempre tiene un sentido. Siempre pinto sobre algo que me motiva personalmente. Puede ser que el que ve la obra no lo note, pero en cada cuadro tengo claro porqué lo pinte y qué cosa me inspiró para hacerlo. A mi me pasa algo y lo expreso en la pintura, esto me llena y me hace feliz."
La sentencia es reveladora de un espíritu sensible y libre, que solo conoce los límites que el tiempo y el espacio le marcan. "Tengo 70 años y siempre estoy haciendo cosas. Siempre pinto, hago cerámica y manualidades con alambre, madera y papel mache; y ahora estoy estudiando guitarra, teclado y violín. Todo el tiempo estoy haciendo cosas, y así me siento viva. Soy muy positiva y me encanta hacer cosas nuevas."
Con esa actitud Rosita enfrentó la vida. "Siempre me las tuve que arreglar sola y no tengo ingreso fijo, asi que siempre hice cosas con mis manos para vivir, siempre buscando cosas nuevas y creando nuevas posibilidades. Tejí, restauré, reciclé, pinté, amasé, y muchas cosas más. Ya ni me acuerdo."
Rosita empezó a pintar en los talleres de arte de la Universidad de Luján. Allí ganó durante tres años consecutivos como mejor trabajo del taller, y sus obras se expusieron en el hall del rectorado de la universidad. También realizó exposiciones en salones plásticos de Pilar, Mercedes, Luján y Capilla del Señor. Tiene pendiente una muestra en Los Cardales que aun no tiene fecha, el lugar donde esta mujer uruguaya vivió la mitad de su vida.
Su pintura es autodidacta, sin una técnica definida, pero es magnificamente expresiva, alegre y vivaz. Le gustan las paletas de colores fuertes y contrastados, con un estilo ecléctico, a veces realista, a veces mas abstracto.
Rosita arrastra todo a su paso con ese espíritu inquieto. Se siente como pez en el agua entre los jóvenes, y le fascina la comunicación con la gente, participar, aprender. Un día de Rosita tiene mas vida que muchas vidas.
Pintura y cerámica, las obras mas recientes.
Rosa Otero con una de sus obras premiadas.



