InicioFarmacias#DifusiónArchivoBúsquedaSesiones HCD
  Ir a la edicion del dia
MEDIO DIGITAL DE CAMPANA
BUENOS AIRES, ARGENTINA
sábado, 20/jun/2026 - 07:47
 
Nubes dispersas
3.9ºC Viento del Norte a 5Km/h
Nubes dispersas
Política y EconomíaInfo GeneralPolicialesEspectáculosDeportesNacionales
Twitter Facebook Instagram
» Este artículo corresponde a la Edición del domingo, 12/mar/2017 de La Auténtica Defensa.

Confieso que he viajado:
Milton Vezzoni, la historia de un campanense que le dio la vuelta al mundo




Hace 24 años, junto a un amigo, Milton Vezzoni salió de viaje hacia Estados Unidos sin mucho dinero ni planes. Volvió a Campana dos años después, luego de haber dado la vuelta al mundo. Y su mundo cambió.

El 31 de octubre de 1993 por la mañana, gran parte de los argentinos se encontraban frente al televisor con los dientes apretados: se jugaba el partido de ida de la Selección Argentina de Fútbol contra la de Australia. Era la última chance de conseguir un lugar en el Mundial ‘94 de EE.UU.

La mayoría recuerda que el partido salió 1 a 1 y luego, en Buenos Aires, Argentina obtendría la clasificación merced a un modesto 1 a 0. Pero muchos campanenses jamás olvidarán aquella mañana, cuando en el entretiempo del partido jugado en Australia, un espectador saltó de la platea con una bandera argentina e intentó cruzar el campo de juego en dirección a dónde se encontraba el grueso de la hinchada argentina.

"Ahora -explica Milton Vezzoni 24 años después- debo decir que siempre que tomé Venado de Oro con Coca-Cola (ríe) me pasaron cosas locas. Estábamos en la cancha con mi amigo, aburridísimos en la platea. Queríamos ir a alentar a la Argentina con nuestra gente. No había alambrado olímpico, y estábamos prácticamente al pie del campo de juego. Nos decidimos a cruzar, contamos 1, 2, 3… y me mandé. Pero me dejó solo y ya estaba en el baile. Salí a la carrera con una bandera que había hecho con una campera y un pedazo de camisa. Bien arriba la llevé. Primero hice una finta de rugby y esquivé al primer seguridad que era bastante gordito. Todo el estadio me ovacionó. Pero cuando me faltaba poco para llegar, me alcanzó un segundo seguridad que era más flaquito. No me hicieron nada. Sólo me sacaron del estadio, y cuando se distrajeron, volví a entrar. Nos colamos con un brasileño que me ayudó".

La anécdota pertenece a una interminable colección de experiencias atesoradas en un viaje que realizó Milton (47), quien recorrió en 2 años y 2 meses gran parte del planeta cuando todavía no había telefonía celular ni Internet. El tour, primero con un amigo, luego en soledad incluyó: Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Honduras, Guatemala, México, EE. UU. (pasando por Hawai), Nueva Zelanda, Australia, Tailandia, India, Pakistán, Irán, Turquía, Chipre, Israel, España, y Brasil, hasta volver a la Argentina. "Recuerdo –dice- que para salir de Campana tomamos un tren. Era el último "Tucumano". Estaba de presidente Carlos Menem y ya había dicho la famosa frase "ramal que para, ramal que cierra. La última formación del "Tucumano" salió el 7 de octubre de 1992. Ahí empezó el viaje".

Choque cultural

"Tenía -relata Milton- 23 años, y el plan era subir por América y llegar hasta California. Supuestamente íbamos a trabajar en una pizzería donde nos esperaba un conocido. Haríamos algo de dinero, y empezaríamos a bajar. La pizzería no existía más, y los planes cambiaron…"

Por supuesto, es imposible relatar en esta nota las mil aventuras experimentadas durante 2 años por aquel Milton post adolescente quien, prácticamente, la segunda mitad del viaje lo concretó solo, y sin dinero: iba consiguiendo trabajos eventuales, y ni bien juntaba lo suficiente, compraba un pasaje hacia un nuevo destino.

La India, fue uno de los lugares visitados que más lo marcó: "Creo que la película Ghandi, la que ganó el Oscar, refleja bastante bien el espíritu del país: muchísima gente, que además en su mayoría vive en una pobreza estructural. Pero son felices igual, porque su vida no pasa por las posesiones. Son muy espirituales y generosos. Fueron 6 meses que estuve en Benares, hasta que junté algo para el pasaje y pude salir. Juntar unas monedas en la India puede llegar a ser una verdadera proeza".

Durante su relato, Milton se reserva historias incluso por pudor. Pero por momentos baja la guardia, y por ejemplo, asegura haber visto 3 ovnis en el cerro Elefante, al norte de México D.F.; o haber pasado por una ciudad prostibularia de Tailandia, que prefiere no recordar: "La armaron los norteamericanos, durante la guerra de Vietnam. El infierno en la tierra", dice.

En la India, fue también donde tuvo una de sus mayores experiencias espirituales: "Era de noche. El poco dinero que tenía, lo gasté en un plato de fideos. Pero cuando me dispongo a comerlo, veo a una mamá con su bebé pidiendo. Crucé la calle y le di mi plato. Automáticamente, dejé de tener hambre y de repente empecé a ver a las personas como con una luz propia, es difícil de explicar. La vendedora, que vio toda la escena, me llamó y me regaló otro plato de fideos. Ahí empecé a creer de verdad en Dios, y en el mensaje de Jesús. Me di cuenta que no estaba solo. Y no es que me la paso en misa ¿eh? Fue un viaje increíble, pero también viví situaciones límite: peligro de vida, soledad, frío, hambre, distancia, idioma… pero si algo aprendí es que los que menos tienen son los más generosos. Hay que ser buena persona y solidario".

La vuelta al pago

"Yo quería llegar al puerto de Ashdod, en Israel. Un judío me había dicho que ahí había trabajo bien pago y podría juntar el dinero para volver a mi casa", relata Milton, quien explica otras aventuras de cómo pudo cruzar primero a Pakistán, luego a Irán, Turquía, Chipre, hasta llegar a Israel; donde llegó hasta Ashdod, y consiguió trabajo en el puerto, como le había dicho ese desconocido. Allí pudo reunir dinero para comprar el pasaje de avión hasta España. "Hasta eso fue raro –dice- porque yo había entrado a un bar a pedir trabajo, y un parroquiano me escuchó. Esa persona fue la que terminó dándome trabajo en el puerto".

Ya en España, Milton podría haber continuado su viaje, ahora para conocer Europa, antes de volver a la Argentina. Pero desistió. "Ni bien bajo en el aeropuerto de Barajas, me di cuenta que mi viaje había terminado. Ni bien pude, saqué el pasaje a Brasil, y de ahí a la Argentina".

Habían pasado dos años y dos meses. Ya en Campana, y aún después de semejante aventura, Milton se sentía vacío. "Me senté en un banco de la plaza Eduardo Costa, y al ratito, se sienta a mi lado una pareja de ancianos. Ella me preguntó qué me pasaba, y le dije que necesitaba enamorarme, pero que ninguna mujer era para mí. Charlamos un rato más, y se fueron. Pero antes de irse, la mujer me dijo que me quedara tranquilo, que pronto encontraría a esa mujer. Esa noche salí al boliche, y se cortó la luz. Me acerqué a una chica que tenía un encendedor prendido, a manera de vela. Era Paula. Nos casamos hace 22 años y tenemos tres hermosos hijos".


"Si algo aprendí es que los que menos tienen son los más generosos".


"Juntar unas monedas en la India puede llegar a ser una verdadera proeza".

 
P U B L I C I D A D






Av. Ing. Rocca 161 (2804) Campana - Provincia de Buenos Aires
Tel: 03489-290721 - E-mail: info@laautenticadefensa.com.ar
WhatsApp: +54 9 3489 488321.-