Los Capuleto y los Montesco en la Verona del siglo XVI fueron los pilares de la trama en la que se basó el romance de Shakespeare, Romeo y Julieta. Las dos familias más importantes de la región, históricamente enfrentadas niegan la posibilidad de la unión entre los amantes que, de modo trágico, enlazan sus destinos en la muerte. El odio heredado y la violencia se ven magníficamente retratado por el Bardo, pero la idea no es original, sino que nace de un libro publicado en 1535 en Venecia de una leyenda sienesa, escrito por Luigi da Porto. En 1554 un monje, Matteo Bandello la retoca e incluye en una serie de cuentos suyos que se extienden por toda Europa. La obra de Lope de Vega Castelvines y Monteses fue considerada su primera versión teatral.
La temática remonta a muchos siglos atrás con la leyenda griega de Píramo y Tisbe y la céltica Tristán e Isolda.
El amor sigue dando la nota. Siglos y siglos han pasado y continuamos queriendo escucharlas, tengan o no final feliz. Será que la vida copia el arte o viceversa? Quizá cada vida sea una especie de arte polifacético, que la disfrutan habitantes que nos observan desde una dimensión desconocida.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



