Como en este contexto nacional de marzo de 2017, hablar de soluciones más radicales es banal, dejo estas notas extraidas del libro Políticas Contra la Pobreza: de Chile Solidario al Ingreso Ético Familiar. * (Osvaldo Larrañaga, Dante Contreras y Gustavo Cabezas), editado en el marco del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), que pueden ser utiles para gestar algunos consensos en la base social (que hoy no tenemos).
"El porcentaje de personas que vive en situación de pobreza cayó desde 38,6% en 1990 a 7,8% en 2013, y aquel en extrema pobreza o indigencia de 13,0% a 2,5%. 2
"No obstante, el Ministerio de Planificación (Mideplan) advertía a inicios de la década del 2000 acerca de la existencia de un núcleo duro de hogares pobres, marginado de los beneficios del crecimiento económico y de las redes de la política social.
"Frente a este diagnóstico surge Chile Solidario, un sistema de protección social orientado a la superación de la extrema pobreza o indigencia.
"Inició sus operaciones en el año 2002 por iniciativa del entonces Presidente Ricardo Lagos, quien también buscaba instalar una política de combate a la pobreza que se convirtiera en uno de los sellos de su gobierno.
"Chile Solidario se define como un sistema de protección social, en tanto articula el acceso de los participantes a un numeroso conjunto de programas y beneficios sociales que están adscritos a diversos ministerios y agencias públicas y que, en su mayoría, se encontraban funcionando con anterioridad a esta política.
"Su componente más importante es el Programa Puente del Fondo de Solidaridad e Inversión Social (Fosis), a través del cual un profesional o técnico social desarrolla un trabajo personalizado con cada familia participante por un período de dos años (Apoyo Familiar).
"Este componente tiene por meta fortalecer las capacidades del grupo familiar a través del apoyo psicosocial, así como facilitar el acceso a la red de programas sociales con lo cual se tiende un puente hacia la superación de la pobreza.
"Chile Solidario posee dos características innovadoras que lo convierten en una iniciativa de combate a la pobreza de interés internacional, pero que a la vez suponen desafíos exigentes a la política pública.
1) Primero, la concepción de la pobreza como un problema multidimensional que necesita de una política intersectorial con la participación de diferentes ministerios y agencias en el sector público.
2) Segundo, su meta de superar la extrema pobreza a través de la creación de capacidades y competencias en la población más vulnerable, en lugar de la entrega de transferencias monetarias como es el caso de los programas condicionales de ingreso que se popularizaron en este período. (Fin del texto citado)
Nos preguntamos:
¿Podrá esta Representación Poltica, la misma que desde 1990 a 2017, -apelando a todo tipo de simulaciones- metió a la Nación en el Consenso de Whasington y el neoliberalismo, encontrar formas básicas de desarrollo social?
¿Podemos seguir amontonando conflictos, daños y victimas sin fijar la atención en el Capitalismo Extractivista Agro-minero-industrial, que atravieza la nacion sin sobresaltos de Menem a Macri, exterminando tierras, envenenando aguas y aire, amontonando poblaciones campesinas en los conurbanos, destruyendo la cultura de la ruralidad a favor del Plan Monsanto, trasnacionalizando nuestras producciones primarias y agotando nuestros bienes estrategicos comunes?
¿Cómo hablar de Educacion sin tener en cuenta todo esto?



