Estamos viviendo un conflicto entre el Gobierno y los docentes, referenciados en sus respectivos gremios, que está superando cualquier expectativa en cuanto al grado conflictividad y su trascendencia en el tiempo.
La importancia de esta discusión radica en que, el porcentaje salarial que surja de esta negociación (si es que surge alguno), va a servir como referencia para otros gremios y sindicatos para negociar salarios. El piso que propone la Provincia del 19% sin dudas es un piso bajo, y no se explica de otra forma que no sea forma esta; la de negociar salarios por debajo de la inflación, para que los trabajadores pierdan poder adquisitivo, se reduzca el consumo y caigan los niveles de inflación. Como mencioné en columnas anteriores, esto es el objetivo macro económico del Gobierno Nacional a cualquier costo.
El problema, es que la reducción del salario real y la consecuente caída del consumo no significa necesariamente una baja en la inflación, porque todavía se va a mantener una estructura de costos que hace que los previos de los bienes y servicios estén totalmente desvirtuados.
Por otro lado, desde el gobierno se quiere proponer la discusión educativa al revés. Buscan discutir salarios a la baja para los docentes para poder "centrarse" en calidad educativa. El problema es cuestión sine qua non para empezar a transformar la educación pública, que quienes a diario llevan a cabo la actividad educativa, tengan un salario digno que los jerarquice. Es decir, para jerarquizar la educación pública tenemos que jerarquizar a los docentes con un salario acorde con la fundamental tarea que realizan para la sociedad. No se puede exigir calidad a docentes que cobren un salario pauperizado por los niveles de inflación y negociaciones a la baja.
Por último, la estrategia del Gobierno del "desgaste" del conflicto busca, como finalidad última, deslegitimizar la educación pública entendida para quienes nos gobiernan como un gasto más, y no como una inversión. Entonces defender el reclamo docente es defender la educación pública. Y defender la educación pública es garantía de equidad, de igualdad, pero por sobre todas las cosas, es garantía de futuro. Es por eso que voy a defender a la educación pública hoy y siempre.



