El impasse es por 72 horas. Fue en una votación que se decidió por amplia mayoría. Sin embargo, un grupo de trabajadores de los corralones se opuso con firmeza, lo que hizo elevar la temperatura de la asamblea. Se espera ahora una nueva propuesta del Ejecutivo.
"El movimiento obrero a lo largo de su historia ha tenido, además de fuerza y de poder de fuego, inteligencia. Yo les pido que le demuestren a la población de Campana, no al intendente, quiénes son los que están dispuestos a dialogar y quiénes los que intentan bastardear continuamente las negociaciones". El preámbulo a la votación del secretario de Organización de la Fe.Si.Mu.Bo, Víctor González, apenas requirió surtir efecto: por amplia mayoría, los trabajadores municipales decidieron este miércoles por la tarde entrar en un compás de espera y levantar las medidas de fuerza hasta el lunes. Sin embargo, un sector –encabezado por empleados del área de corralones- montó una fuerte resistencia que calentó la asamblea y evidenció un genuino malestar con el Gobierno por parte de las bases.
La discusión se incendió luego de que hablaran el líder del gremio local, Carlos Barrichi, González y varios representantes de la recompuesta CGT Regional, plegados en solidaridad con los estatales. En la previa, la intención era poner en consideración, por sí o por no, una única moción: levantar lo que el Sindicato ha denominado "retención de tareas" por 72 horas, requerimiento que había presentado el Ejecutivo para después efectuar un nuevo ofrecimiento paritario. Fue entonces cuando irrumpió en primera fila un conjunto de trabajadores en desacuerdo con esa opción aunque sin la capacidad de contraponer una alternativa concreta: mientras algunos quería seguir con la retención, otros clamaban por ir a un paro por "tiempo indeterminado".
"¡Nos van a bajar los pantalones!", advertía uno de los trabajadores más exaltado. "Al contrario, compañero, está equivocado", respondía Barrichi desde el micrófono. La intención de la conducción gremial era explicita y buscaba detener la dilatación de un conflicto que no estaba dando los frutos esperados, porque si bien hay áreas que vieron paralizada su atención al público, otras secretarías han estado desempeñándose con normalidad.
"¿De qué valen los quince días en los que venimos luchando? ¡Vamos a seguir!", exhortó uno de los empleados en apoyo de la continuidad de las medidas de fuerza. A él le sucedieron desde el micrófono varios más, tanto a favor como en contra del cambio de estrategia.
"No nos peleemos entre nosotros porque eso es lo que quiere el Ejecutivo", pidió Barrichi. Y pese a que el debate fue acalorado, nunca se salió de control.
Entre lágrimas, un trabajador del Cementerio brindó un crudo testimonio. "Estamos cansados, sinceramente podridos, de estar enterrando muertos, a sus muertos. Por mis propias manos han pasado miles de sus familiares. Y estoy cansado que este tipo esté jugando con mi comida y la de mis compañeros. Por eso les pido que no bajemos los brazos y dejemos de pelarnos", dijo, mientras señalaba hacia el Palacio Municipal.
La postura del secretariado general era respaldada por la inmensa mayoría. Muchos trabajadores incluso comenzaron a pedirle tranquilidad al agitado grupo de los corralones, y los trataban de convencer que lo mejor era retomar la negociación paritaria.
"Todo este tiempo que venimos luchando nadie la pasa bien. Esto no es joda para nosotros. Lo más tranquilo es ir a laburar y cobrar a fin de mes un sueldo que nos permita vivir, cosa que no nos está pasando. Si el intendente quiere que bajemos los brazos, no lo vamos a hacer, pero me parece que los municipales tenemos la inteligencia para darle el gesto que necesita. ¿Quiere 72 horas? Nosotros 72 horas vamos a trabajar para recibir después una propuesta decente", planteó una integrante del área de Desarrollo Social.
Finalmente, viendo que las posturas de esa tarde serían irreconciliables, Barrichi solicitó que los que estaban a favor de pausar las medidas de fuerza por tres días se recostaran sobre el costado izquierdo de la Plaza de las Américas. Lo propio hicieron sobre la derecha quienes querían prologar la protesta. La diferencia fue contundente.
PALABRA GREMIAL. "Como se habló desde el principio de la medida de fuerza, se había establecido que una vez cumplido el plazo la asamblea general iba a determinar los pasos a seguir. En el intermedio, hubo una propuesta del Ejecutivo –no fue una propuesta en realidad- afirmando que mientras hubiera medida de fuerza, no había diálogo. Eso se puso a consideración de la asamblea, y la mayoría optó por dar un impase de 72 horas en las medidas de fuerza, reanudar el diálogo, y el lunes evaluar la propuesta y determinar los pasos a seguir", explicó el secretario de Prensa del Sindicato Municipal, Norberto Burgueño, una vez finalizada la votación.
Burgueño no descartó que el lunes, si el ofrecimiento salarial no conforma, se retome la protesta. "Probablemente, si no hay una propuesta aceptable, se continúe con una medida de fuerza, pero en definitiva lo va a definir la asamblea", señaló.
Por su parte, el secretario gremial, Mauro Magallanes, adelantó que mañana presentarán al Ejecutivo una nota para que los paritarios vuelvan a reunirse. "Dentro del plazo de las 72 horas está (como condición) que la oferta que nos hagan tiene que ser cerca de la que nosotros les venimos discutiendo desde hace dos meses", advirtió el sindicalista.
"El Ejecutivo nos pidió diálogo, bueno acá está. Ahora tenemos que tener la capacidad, tanto ellos como nosotros, de llegar a un acuerdo para que los trabajadores tengan su aumento salarial como corresponde a fin de mes", expresó.
"Como en toda asamblea –indicó el secretario adjunto, Martín Di Pietro- nadie piensa igual que el resto. Pero fue la gente la que decidió esto".
RESPALDO PROVINCIAL. "Esto que sucede en Campana también sucede en otros distritos. Hay intendente que son de Cambiemos, y hay intendentes que se dicen cristinistas, kirchneristas, progresistas, y en la práctica concreta someten a los trabajadores municipales de la misma forma que lo hacen quienes pertenecen a otras fuerzas políticas", denunció Víctor Gonzalez en representación de la Fe.Si.Mu.Bo.
Para el gremialista, esa política "tiene que ver con un modelo económico nacional y provincial que apunta al achique, al cierre de fábricas, a la disminución de las fuentes de trabajo y al ataque sistemático y planificado a las organizaciones sindicales de los trabajadores".
FE DE ERRATAS. En su edición de ayer, La Auténtica Defensa presentó como abogada del Sindicato Municipal a la Dra. Florencia Mingues y señaló que el gremio había interpuesto ante la Justicia un pedido de nulidad sobre los descuentos del Ejecutivo en los salarios de los empleados que se plegaron a la huelga nacional del 6 de abril.
Míngues es abogada, integrante del sindicato y miembro de la mesa paritaria, pero la representante legal de la entidad gremial es la Dra. Nélida Zungri. Asimismo, está en los planes del Sindicato presentar ante el Juzgado Contencioso Administrativo de Campana dicha nulidad, pero todavía no se ha concretadoLos municipales levantaron por 72 horas las medidas de fuerza
EL SECRETARIO GENERAL, CARLOS BARRICHI, ENCABEZÓ LA ASAMBLEA EN LA PLAZA EDUARDO COSTA.
"No nos peleemos entre nosotros porque eso es lo que quiere el Ejecutivo", pidió Barrichi en un momento acalorado de la asamblea.
Un importante número de trabajadores municipales se hizo presente en el patio de las américas de la plaza Eduardo Costa.



