La esperanza de vida aumentó diez meses en cinco años en la Argentina. Eso quiere decir que las mujeres hoy viven promedio 80 años y el hombre, 73. Es un misterio insondable que los varones vivan menos que las mujeres. Injusto. Se ven menos viudos que viudas y en la era de la razón, no encontrar una explicación convincente resulta inquietante.
Los especialistas atribuyen el crecimiento del margen de vida a los nuevos hábitos de bienestar: salud, alimentación, destrés. Es cierto que las mujeres somos más cuidadoras de nuestra salud, miramos más hacia dentro y tenemos una percepción corporal diferente. La menstruación nos enseña a frenar la marcha acelerada, nos "baja de un hondazo" cuando llega el "período" y nos desintoxica regularmente. Ni hablar de la gestación. Es un largo tiempo de compartir con otro ser vivo un espacio, alimentos, pensamientos y oxígeno, una experiencia de absoluta introspección.
Creo que el hombre moderno debería meditar más, competir menos, disfrutar con gusto de las cosas simples, aprender a encomendarse al Cielo. El rol social que les es asignado sigue siendo el de proveedor y patriarca de la estirpe, cosa que suena antediluviana y que, por los números, no les hace nada bien. Ayudemos a nuestros padres, amigos, hermanos y parejas a implementar hábitos de bienestar que los ayude a vivir más y mejor.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



