Desde hace dos años, una vecina de Los Pioneros junta prendas y calzados que distribuye entre los que menos tienen.
"Llegué al barrio con mi bebé de 2 meses y separada, hace unos 14 años. La red de contención social era prácticamente nula. Me las tuve que arreglar bastante sola. No tenía ni para la ropa de mi bebé, entonces modificaba la poca ropa que tenía para poder abrigarlo a él" cuenta Carolina López (43), quien en aquel entonces se juramentó que cuando pudiese, ella iba a ayudar para que menos gente tenga que pasar por lo que ella pasó.
"Primero –relata- pensé en armar una ONG. Averigüé, pero era demasiado complicado para mí. Entonces, con el boca a boca, empecé a recibir ropa y calzado de los vecinos del barrio. Y son los mismos vecinos del barrio que utilizan mi ropero solidario".
Siempre que no llueva, el ropero solidario de Carolina funciona en el frente de su casa, en Cuelli 5294, esquina Tobal, todos los sábados de 16 a 19 y en invierno de 14 a 17. "Pongo un tablón con caballetes y toda la ropa en exhibición. La gente pasa y elige lo que necesita. Si bien estoy supervisando desde una ventana, trato de no estar para que no se cohiban. No es una circunstancia grata. Pero tengo que controlar, porque al haber tanta proliferación de ferias americanas, algunos en realidad quieren llevarse ropa pero para vender. Me pasó hace poco con una familia. Se llevaron una bolsa entera de consorcio. Nos les dije nada. Pero a la semana volvieron y les expliqué. No volvieron más".
Carolina es "Trabajadora Vecinal", la denominación actual a lo que quedó de las "Manzaneras" y su rol en el barrio hoy se remite a 30 madres beneficiarias del plan Más Vida. Ese rol, que ejerce desde hace unos 3 años, le permitió encontrar la sinergia para crear su ropero solidario. "Yo –cuenta- pido ropa a través de mi Facebook, o a través del Whatsapp del barrio, también hay mucho boca a boca. Y como me conocen y confían en mí, la gente me va dando. Entonces, mis primeras clientes son las mismas mamás del Plan Más Vida. Es como una rueda. Pero también vienen mucho de las tres quintas que tenemos en los fondos del barrio. Ahí hay familias bolivianas o del interior tan humildes que a veces las traen a trabajar sólo con lo puesto".
Carolina arma su ropero solidario todos los sábados a la tarde, en la puerta de su casa de Los Pioneros.



