-Te fuiste de la UCR en 2004. ¿Qué análisis hacés de lo sucedido en el radicalismo en los últimos años?
-Tras la salida de De la Rúa se produjo una disgregación natural, en un proceso que también se produjo en el justicialismo, porque en el partido peronista también convivían personas que se encontraban ideológicamente hablando en las antípodas. Y en la UCR Campana ocurrió lo mismo después que Dellepiane perdiera el gobierno. No estaba equivocado cuando tomé la decisión de irme (en 2004) porque conducido de la manera que conducían al partido en ese momento, lo llevaban al fracaso absoluto, que fue lo que terminó pasando, quedándose sin representación legislativa después de haber sido gobierno durante muchos años. Hoy me encuentro con que otros tomaron la misma decisión: el nieto de Calixto Dellepiane (Axel Cantlon) abandonó el radicalismo para fundar otro partido vecinalista. Y entre los que se quedaron con la UCR hay buenos y malos dirigentes, con quienes tengo una relación natural.
-¿Qué reflexión te merece el momento que está atravesando el Partido Justicialista en Campana?
-Yo creo que al peronismo le pasa lo mismo que al radicalismo después de tantos años de gestión. El PJ es sumamente leal cuando son poder; y cuando no son poder, dejan de ser leales, porque ya no hay una figura que los reúna. O sea: cuando ya no hay un líder claro, deja de haber lealtades. Al peronismo le costó mucho llegar al gobierno, por las deslealtades justamente. Porque quienes perdían las elecciones internas no acompañaban. Y hoy estamos en presencia de 12 o 15 agrupaciones peronistas y así difícilmente tengan oportunidades electorales. Ahora, si son capaces de reorganizarse y aglutinarse detrás de una figura, pueden tener chances. Pero hoy no veo líderes en el peronismo.
-¿Creés que Stella Giroldi pueda volver a ser candidata?
-No. Cumplió su etapa. Alguna vez le dije personalmente que tiene el bronce asegurado y creo que su vida ya no pasa por la política activa. Debería ser una referente a consultar, por todo lo que le dio al peronismo de Campana, pero en estos de las deslealtades, he visto que Stella pasó de ser una figura adorada a encontrarse que cuando perdió, todos "los amigos del campeón" desaparecieron y la maltrataron.
"Siempre he votado por convicciones. Nunca lo hice especulando ni buscando el aplauso".



