Anoche se definió la final de la Conferencia Oeste de la NBA, con el triunfo de Golden State Warriors sobre San Antonio Spurs. Fue 129 a 115 y marcó la eliminación 4-0 del equipo texano ante una franquicia que se corona campeón del Oeste por tercer año consecutivo (jugará la gran final ante el campeón del Este, duelo que disputan Cleveland Cavaliers y Boston Celtics).
Sin embargo, ante la superioridad mostrada por Golden State, lo más importante del juego de anoche estuvo centrado en el argentino Emanuel Ginóbili, quien ayer pudo haber disputado el último encuentro de su magnífica carrera.
El bahiense inició el cotejo como titular, en una muestra de reconocimiento a quien se destacó por ser pieza fundamental de los Spurs como relevo. Luego, a sus 39 años, y ante las ausencias por lesión de Tony Parker y Kawhi Leonard, volvió a mostrarse como en sus mejores años para terminar con 15 puntos, 7 asistencias y 3 robos.
De esta manera, completó una gran serie, promediando 14 puntos por juego y demostrando que a pesar de estar a días de cumplir 40, aún tiene resto y calidad para jugar en la mejor liga del mundo.
Y eso se lo demostraron ayer tanto los fanáticos de San Antonio como sus rivales y el mundo del básquet, que siguieron atentamente su actuación y le dedicaron enormes muestras de cariño y respeto aunque todavía no anunció si finalmente se retirara este año.



