La acelga es una planta que se incluye dentro de la familia de las Quenopodiáceas, a la que también pertenecen las espinacas y las remolachas.
Parece ser que fueron los árabes quienes, a partir de la Edad Media, comenzaron a cultivarla y descubrieron las auténticas propiedades medicinales y terapéuticas de esta planta. Resulta curioso que la acelga, una verdura tan utilizada como planta medicinal desde hace siglos por árabes, griegos y romanos, se considere en la actualidad una verdura ordinaria, de pobre categoría. Las razones de este desprestigio pueden obedecer a la facilidad de su cultivo, a su abundancia en el mercado o al precio asequible al que se vende.
Su mejor época
Aunque depende de la variedad, es una verdura cultivada durante todo el año. No obstante, la mejor época para su consumo va desde finales de otoño a principios de primavera. Es una planta bianual y de ciclo largo que no forma raíz ni fruto comestible.
Características
Forma: las hojas de la acelga son grandes, de forma oval, ligeramente acorazonada, con marcadas nervaduras que nacen de la mitad del tallo. El peciolo o penca es ancho, largo y carnoso.
Semillas: Las semillas son muy pequeñas y están encerradas en un pequeño fruto al que comúnmente se le llama semilla (realmente es un fruto), el que contiene de 3 a 4 semillas que no son comestibles.
Sabor: agradable, azucarado y con un sabor a tierra y algunas partes levemente amargas. El sabor de las hojas de acelga es similar al de las espinacas. Las pencas resultan muy carnosas y suculentas con un sabor vegetal muy suave
Propiedades: también es asombrosamente rica en minerales, como calcio, hierro, magnesio, fósforo y potasio
Contiene una cantidad enorme de vitamina A y es naturalmente alta en sodio (sal.) Una taza contiene 313 miligramos de sodio, que es lo más alto en los vegetales.
Tamaño y peso: se suele recolectar cuando pesa entre 750 gramos y 1 kilo. La longitud, de 20 a 30 cm, y anchura, de 15 a 20 cm, de las hojas también es un indicador del momento de la cosecha. Las pencas suelen ser de gran tamaño, de 3 a 4 cm de ancho y de 15 a 20 cm de largo, muy carnosas y suculentas. Pero … se puede ir sacando las hojas exteriores cuando tienen un tamaño mediano
Color: el color de la hoja difiere según variedades entre verde oscuro, verde claro y amarillo. Las pencas son de color blanco, crema o amarillo, aunque también las hay de color rojo.
Variedades - Verde de penca blanca ancha. - Verde de penca blanca alargada. - Verde Bressane (penca blanca ondulada, longitud intermedia). - Amarilla de Lyón (color amarillento de la penca que es blanca y ancha). - Amarilla de penca blanca.
Cómo elegirla y conservarla
Se seleccionan las hojas frescas, tiernas e intactas, de color verde uniforme y brillante y de pencas duras.
CUANDO LA PLANTA HABLA
En el proceso de crecimiento la planta, como los humanos va cambiando su apariencia
SI las acelgas tienen las hojas muy grandes, ásperas, de color verde amarillento y con tallos fibrosos eso advierte de que la planta ya ha florecido o está a punto de hacerlo, lo que hace que sus pencas desarrollen un sabor muy amargo. Rechace también las hojas blandas (señal de deterioro) o marchitas o las que presentan evidencia de daño causado por insectos.
La acelga es una verdura de vida corta. Por ello, conviene consumirla en 2 ó 3 días desde su recolección. Guardada en el verdulero del frigorífico se conserva unos días más. Si se compra la acelga fresca y se desea congelar, se ha de escaldar previamente durante 2-3 minutos en agua hirviendo.
Propiedades nutritivas
La acelga es una verdura con cantidades insignificantes de hidratos de carbono, proteínas y grasas, dado que su mayor peso se lo debe a su elevado contenido en agua. Por ello resulta una verdura poco energética, aunque constituye un alimento rico en nutrientes reguladores, como ciertas vitaminas, sales minerales y fibra. Es una de las verduras más abundantes en folatos (vitamina que debe su nombre del latín folium, hoja), con cantidades sobresalientes de beta-caroteno (provitamina A) y discretas de vitamina C. Sus hojas verdes más externas son las más vitaminadas.



