Los salones de clase de la Escuela Normal de Campana guardan celosamente un sinnúmero de voces, risas y anécdotas adolescentes de aquellos que los transitaron y aún hoy transitan. Esos pasajeros de las aulas, hermanos de la vida, habitantes fugaces que se sucedieron raudamente con el paso del tiempo tiñeron el alma de la ENEC con su impronta.
Allá por el año 1933 nuestra escuela se situaba frente a la plaza principal y una nueva promoción de maestros de Campana, Zárate, Lima y Baradero estaba pronta a iniciar sus caminos profesionales con el aval de lo cursado; así como todo lo vivenciado entre aquellas paredes.
"Es como si los viera ahí, quizás algún nombre se me escapa pero me acuerdo de la cara de todos. Era una muchachada maravillosa." Para Rubén A Perrone, el paso por las aulas de la Escuela Normal fue singular y determinante en su vida como también marcó la de sus compañeros (médicos como Osvaldo Romano y Miguel Angel Bruni, el odontólogo Edmundo del Greco, la profesora de secundario Gogo Migal, directoras y maestras de vasta trayectoria :Irma Altabe, Amelia Turazza, Berta Ruiz, Blanca Oliveira, Martha Bayardi, Elsa Sanguinetti , Porota Alvarez , Nidia Pertussi -entre otras- y hasta no faltaron las parejas que se delinearon en futuros matrimonios : Nidia Pertussi/Ángel Dellepiane y Blanca Oliveira/Rubén Perrone).
Singular porque de ahí en más cada uno construyó su camino llevando consigo ricas experiencias vividas y atesoradas como aquella oportunidad cuando el profesor Emilio Cassutti se paró delante de la clase y les dijo que escribieran el tema estudiado para ese día, pues el tenía que tratar un problema en Dirección..."Nadie, absolutamente, intentó siquiera copiarse... no podíamos hacerle eso a semejante profesor ! un tipo muy formado que venía de Buenos Aires , dictaba Metodología de la Enseñanza, jamás se lo veía enojado, de muy buen humor, justo , con el consejo criterioso. Para mi, el mejor profesor que tuve, porque dar clases ni antes ni ahora es una tarea sencilla; preparar el plan (con su introducción, desarrollo y recapitulación), ir a la Biblioteca (que estaba en Belgrano y 25 de mayo), juntar información y después elaborar el material a utilizar incluyendo láminas era una misión tan desafiante que hasta hace poco tiempo soñaba con ello y me despertaba lógicamente preocupado recordando las palabras de la Sra. de Badano (profesora de Geografía) con su sequedad característica sentenciaba: maestro es una profesión muy sacrificada y muy mal remunerada.
Lo opuesto en carácter era su hermana, la señorita Echetto (profesora de educación física) con la que hacíamos gimnasia rítmica, mujeres y varones todos juntos. En verdad, guardo el mejor recuerdo de todos ellos porque dieron lo mejor de si, con sus particularidades, en un acto de amor incondicional hacia las nuevas generaciones".
El compañerismo existente en ese grupo de egresados de 1933, era uno de los valores más apreciados por Rubén; fomentado desde la institución ya que casi todos los sábados la Escuela proponía charlas, conferencias con asistencia obligatoria, algunas dictadas por personalidades de Campana como el Dr. De Dominicis o el Dr. Becerra y otras por destacados personajes a nivel nacional, brindando al alumnado una oportunidad inestimable de crecimiento personal a la vez que irradiaba hacia la comunidad de toda la zona como faro cultural.
"Muchas veces hacíamos otras cosas en grupo, porque el trato diario continuaba después de la jornada de clase .Recuerdo el día que fuimos a ver el estreno de Lo que el viento se llevó, un viernes a la tarde/noche; éramos 5 o 6 y el lunes teníamos clase de Historia con el admirado Dr. Becerra. Nos llamó uno por uno a dar la lección siguiendo el orden de como estábamos sentados en las butacas!!...y aquella otra vez en que publicamos una revista costeada por nosotros, duró poco... pero muy linda experiencia.
Algunos docentes venían en tren desde Buenos Aires como el Prof. Cassutti (Metodología de la Enseñanza), el Dr. Sindland (Francés), el Dr. Ghibert Black (Instrucción Cívica) entre otros. La Directora de la escuela, profesora de Literatura, Srta. Teresa Belmartino, había sido designada, era de 25 de Mayo y vivía en el departamento dentro de la escuela con su hermana que oficiaba de celadora."
Y por supuesto también estaban las anécdotas producto de la picardía de alguno como aquella en que su compañera apodada "la negra" intentó garabatear verbalmente algunos conocimientos no estudiados de los diaguitas frente al Dr. Becerra quien la dejó exponer sus delirantes afirmaciones para concluir acompañado con la risa de todos "¡Siéntese, falta que nos convenza que fueron los creadores de las diez guitas!!! (10 centavos).
Hoy, de aquel grupo maravilloso sólo queda Rubén para evocar estos deliciosos momentos que lo acompañaron toda su vida. Él y sus compañeros quedaron en el haber de la Escuela Normal de Campana, hicieron sus mejores esfuerzos, pasaron por sus aulas -aulas de vida- porque la vida es pasar haciendo caminos; guiados por una nave insignia de lujo que hoy está a punto de cumplir sus primeros cien años, casi tantos como este egresado memorioso que nos remonta a aquellos primeros tiempos, en esencia similares a los tiempos y promociones que seguirían en un devenir continuo como las olas del mar.
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Te recordamos: AGENDÁ EL 16 DE SEPTIEMBRE.
Imagen ilustrativa, selección del editor. Foto: Archivo.



