"Que de la mano, de Walter Otta, toda la vuelta vamos a dar...". El cántico retumbó anoche una y otra vez en el estadio Nuevo Francisco Urbano. Es que con su victoria 2-1 sobre Platense como local, Deportivo Morón se aseguró el título de la Primera B Metropolitana y, de esa manera, selló su ascenso al Nacional B con la conducción técnica del hombre que nació en Río Tercero, pero que adoptó Campana como su ciudad, luego de su paso como jugador por Villa Dálmine.
De esta manera, a sus 43 años, "Nico" logra su segundo ascenso como entrenador: cinco años antes, en 2012, había sacado de la Primera C a su querido Violeta, que llevaba 15 años hundido en la cuarta categoría del ascenso.
Y en Morón concretó un hito similar: es que el Gallito llevaba 27 años sin gritar campeón y sumaba 17 años en la Primera B Metropolitana. Pero esa racha encontró su final anoche, a cuatro fechas del cierre del campeonato que el equipo de Oeste dominó con autoridad.
Además de Otta, el plantel de Morón cuenta con otras caras conocidas para los hinchas Violetas, como Javier "Bicho" Rossi (ayer marcó el segundo tanto), Juan Gabriel Ferreira y Matías Tabak, todos de reciente paso por Villa Dálmine. Y durante la primera parte de la temporada, también integró el plantel el campanense Nicolás Gásperi (luego, en el receso, pasó a Brown de Adrogué).



