Ser padre es mucho más que engendrar hijos. Ser padre consiste en despertar en ellos la fuerza para luchar por la vida. En todas las culturas la madre es la que preserva el clan y el padre, el que conquista el mundo.
No es cuestión de transmitir un apellido y entrar así al club del regalo. Por fortuna, actualmente se valora y estimula la relación no sólo económica entre el progenitor y sus hijos, sino la vincular. Hay leyes, como la del ADN, que no permiten que un hombre se desentienda de sus hijos y gracias a la ciencia se puede constatar con un acierto hasta de 99,99% la relación genética entre los nacidos y su antecesor .
Nadie recuerda en el día festivo que hoy se festeja, lo triste que fue el largo período en el que, por capricho, los hombres negaban su descendencia. Lo humillante que era para la mujer no ser legitimada y lo condenante que era para el hijo la condición de "bastardo", que la llevaba como un sello de por vida.
En este memorable día de festividad que homenajea a los padres presentes, amorosos, proveedores, dignos de ser llamados así; recordemos a los que no pudieron ser, a los que negaron a sus hijos, a los que procrean por deporte y a los que no les pasan la cuota alimentaria. A ellos les deseamos la luz de la conciencia para que puedan ser mejores personas y quizá, algún día, puedan ser llamados padres con todas las letras.
Fabiana Daversa. Foto: Alejandra Lopez



