Te conocí hace tan poco tiempo, que eso mismo no me impide que lo sienta como que hace tanto que te conozco. Te quise desde un primer momento, como así también sentí que ¨dos nuevos compinches¨ nacían; y que los mismos podían caminar cornisas altas sin lastimarse.
Durante un tiempo fuimos confidentes cibernéticos, permitiéndonos conocernos mas aceleradamente, ¨como se vive hoy¨, esto, nos fue permitiendo crear nuevos códigos, los cuales llegamos a desarrollar y con solo mirarnos ¨sabíamos para donde correr, si alguien gritaba socorro¨.
Comencé a admirarte por tu valor, por tu determinación, por tus ganas de vivir, por tus fuerzas, sacadas quien sabe donde, que nos servía de ejemplos a muchos de nosotros que vivimos quejándonos ¿de qué? .
Mas de una vez me permitiste que jugara, que dijera cosas ¨irresponsablemente¨ cargadas de humor, que buscaban como respuesta y premio, esa sonrisa que despertaba nuestro taller de periodismo. Mas de una vez, me enojé conmigo, porque nunca cumplía con mis promesas de visitarte. Otras varias, una lágrima recorrió mi mejilla, por impotencia, por no poder ayudarte al escuchar todo lo que te ¨costaba¨ ¿vivir? Entonces buscaba fuerzas, escondía mis lágrimas, ¿no se porqué? Quizás por vergüenza, por impotencia, que se yo!
Recuerdo aquel día, cuando te respondía un mail diciéndote. ..¨ A ver si te dejas de joder y la próxima vez que te internas te operas, así no rompes mas las bolas¨ ...no llegué al final de mi día de trabajo, cuando veo en la pantalla el mensaje de Darío ¨fiel escudero¨, anunciando lo tan esperado. ¨La NEGRA fue transplantada¨, el monitor empezó a nublarse ¨como esta ocurriendo ahora¨, mi respiración ya no era la misma, mis manos se juntaron al tiempo que mis ojos buscaban un punto para fijarse y ¨agradecí¨, a Dios, Jehová, Buda, Oyala, ¨elegí lo que corresponda¨, agradecí por lo que te había ocurrido.
Cuando salí del laburo corrí hasta la casa de ¨Luchy¨ para contarle la nueva alegría que acelero a nuestros corazones, y otra vez se me nublo la vista, y me deje ¨llevar por ellas¨ como una forma de agradecerle, (otra vez; a Dios, Jehová, etc.) a la vida misma, a esa vida que te da otra oportunidad, pero mejor dicho nos da la oportunidad de prolongar tu compañía, que nos va a permitir ¨cuidarte ¨mas entre nosotros, ya estar listos para aprender mas a tu lado, para seguirte,
para ¨apoyarte¨ (en el buen sentido de la palabra, claro).
Fueron 55 días, en los cuales todas las mañanas temprano habría mi correo para leer el parte médico que gentilmente nos enviaba Darío. También pobre de el si se atrasaba, ¨enseguida le enviábamos puteadas cibernéticas. Me atreví (como siempre) y no pudiendo con mi genio le mande unos negativos que mostraban ¨la interna¨ del verdadero tratamiento al cual eras sometida en ¨esa
tal clínica¨. Anoche cuando me enteré que ya estas otra vez con nosotros, por fin comencé a sentir ese cosquilleo que me viene cada vez que me va a nacer algo, me alegre por mi, por vos, por todo nuestro grupo de amigos, que al igual que yo estábamos ¨torciendo¨ por vos.
Que estos Nuevos Aires, que te traen hasta aquí, sirvan para proyectarte aun mas para todos aquellos que siempre estuvieron a tu lado, la batalla continua, ¨Hoy más que nunca te necesitamos,
hoy más que nunca te seguiremos¨.
Para Nancy González, con todo cariño.



